Juan Pablo Guanipa, del calabozo a la casa por cárcel en Maracaibo

NewsITe
El dirigente opositor venezolano Juan Pablo Guanipa, de 61 años, fue trasladado en las últimas horas desde su lugar de detención hasta su domicilio en la ciudad de Maracaibo, estado de Zulia, para cumplir un régimen de arresto domiciliario. La medida se produce luego de que fuera nuevamente detenido el domingo por, según las autoridades, incumplir las condiciones de una excarcelación que apenas se extendió por unas horas.
Guanipa, un referente de la oposición venezolana y estrecho aliado de la líder María Corina Machado, había recuperado la libertad tras permanecer nueve meses detenido bajo cargos de conspiración. Sin embargo, la decisión judicial que permitió su salida fue rápidamente revertida por la Fiscalía, que lo acusó de violar los términos de su libertad condicional.
Durante el breve lapso en el que estuvo en la calle, el dirigente aprovechó para visitar a familiares de presos políticos, participar de una caravana motorizada por Caracas y lanzar duras consignas contra el gobierno de Nicolás Maduro, reclamando la realización de nuevas elecciones y la liberación de quienes considera detenidos por motivos políticos.
“Casa por cárcel sigue siendo prisión”
La nueva medida de arresto domiciliario fue confirmada por su hijo, Ramón Guanipa, a través de la cuenta del dirigente en la red social X. Desde allí informó que su padre se encuentra “en mi casa en Maracaibo”, pero remarcó que el cambio de lugar de detención no implica libertad.
“Mi papá sigue injustamente preso, porque casa por cárcel sigue siendo prisión y exigimos su libertad plena y la de todos los presos políticos”, escribió Ramón Guanipa en X, al cuestionar la decisión judicial.
En sus mensajes, el hijo del opositor también agradeció las gestiones del gobierno de Estados Unidos “por su labor a favor de la libertad de Venezuela y de todos los presos políticos”, y destacó en particular el respaldo expresado por el senador republicano Rick Scott, uno de los legisladores norteamericanos que sigue de cerca la situación política venezolana.
El caso de Juan Pablo Guanipa se suma a la extensa lista de denuncias de la oposición y de organismos de derechos humanos que señalan un uso político del sistema judicial en Venezuela. Las organizaciones internacionales han insistido en la necesidad de garantías para el ejercicio de la actividad política y en el respeto al debido proceso. Mientras tanto, la familia del dirigente y diversos sectores de la oposición continúan reclamando su liberación plena y la de todos los detenidos por razones políticas.

