El frigorífico de Pérez Millán, que sufrió una fuerte reducción de actividad y la desafectación de unos 400 trabajadores por las dificultades para exportar a China, busca aprovechar nuevas oportunidades comerciales. La menor presencia de Brasil en el mercado europeo abre perspectivas favorables, pero las exigencias de trazabilidad y la disponibilidad de hacienda aparecen como obstáculos.

De la redacción de EL NORTE
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La empresa frigorífica ArreBeef, radicada en Pérez Millán, partido de Ramallo, busca ampliar sus oportunidades comerciales en el exterior después de atravesar meses de dificultades por las restricciones a sus exportaciones hacia China. Ahora, la menor participación de Brasil en el mercado europeo abre una posibilidad de recuperación para la compañía, aunque sus directivos advierten que la falta de ganado que cumpla con las exigencias internacionales podría impedir que esa demanda se traduzca en mayores ventas.
El nuevo escenario adquiere especial relevancia para la economía regional. A fines de agosto, ArreBeef desafectó a alrededor de 400 trabajadores contratados como consecuencia de una caída de aproximadamente el 50% en su actividad, con una faena que pasó de unos 1.500 animales diarios a cerca de 750. La situación generó preocupación en Pérez Millán, donde el frigorífico constituye una de las principales fuentes de empleo y movimiento económico.
En ese contexto, Hugo Borrell hijo, directivo de ArreBeef, explicó durante la feria internacional de alimentos SIAL de París que los compradores europeos comenzaron a buscar nuevos proveedores para reemplazar la carne brasileña. Según declaró al medio especializado Bichos de Campo, la demanda podría beneficiar a los frigoríficos argentinos, siempre que logren disponer de animales que cumplan con los requisitos de ingreso a la Unión Europea.
Bichos de Campo
La menor presencia de Brasil en Europa podría favorecer especialmente las exportaciones argentinas de cortes como nalga, peceto y cuadrada, productos en los que la industria brasileña mantiene una posición competitiva. Para ArreBeef, este cambio representa una posibilidad de diversificar sus destinos y reducir la dependencia de mercados que durante este año presentaron restricciones comerciales.
Sin embargo, la empresa enfrenta una dificultad vinculada con las nuevas exigencias europeas para acreditar el origen de la carne. Las normas de trazabilidad obligan a identificar los establecimientos donde permaneció cada animal durante su crianza y engorde, además de verificar que cumplan con los requisitos ambientales relacionados con la deforestación.
Borrell advirtió que todavía son pocos los productores ganaderos que incorporaron sus establecimientos a los sistemas de registro necesarios. Esta situación puede impedir que determinados animales ingresen al circuito exportador europeo, incluso cuando reúnen las condiciones comerciales y sanitarias habituales.
La diferencia económica resulta significativa. Según explicó el directivo, la carne destinada a la cuota Hilton puede alcanzar valores de entre 8.000 y 8.100 dólares por tonelada, mientras que su comercialización en otros destinos, cuando no cumple con las condiciones europeas, puede implicar una reducción de precios de entre el 8% y el 10%.
Frente a este panorama, ArreBeef busca fortalecer sus vínculos con los productores ganaderos para garantizar el abastecimiento de hacienda apta para exportación. La propuesta consiste en mejorar la coordinación entre quienes crían los animales, la industria frigorífica y los compradores internacionales, de manera que toda la cadena pueda responder a las exigencias de cada mercado.
Recuperar actividad
La estrategia comercial aparece después de un período especialmente complicado para la planta ramallense. En marzo, China suspendió las importaciones provenientes del establecimiento a raíz de un inconveniente sanitario vinculado con la detección de residuos de un antibiótico no permitido, lo que afectó uno de sus principales negocios internacionales.
Antes de esa restricción, la compañía enviaba al mercado chino entre 3.500 y 4.000 toneladas mensuales de carne. La interrupción obligó a reorganizar su producción y reducir la actividad industrial, con consecuencias sobre los trabajadores contratados y la economía de Pérez Millán.
Además de Europa, la compañía mantiene expectativas sobre la evolución de los negocios con Israel, Estados Unidos y China, mientras analiza oportunidades en México, Chile y distintos países asiáticos. La diversificación de destinos aparece como una herramienta para disminuir los riesgos asociados con la dependencia de determinados compradores internacionales.
Para el frigorífico de Pérez Millán, la posibilidad de aumentar las ventas europeas llega en un momento en que recuperar los niveles de producción constituye una necesidad industrial y laboral. No obstante, las nuevas oportunidades comerciales todavía no permiten anticipar una normalización de la actividad ni la reincorporación de los operarios desafectados, dos cuestiones que siguen siendo centrales para la economía de la localidad.

