Un informe global ubicó al país en el puesto 51 sobre 52 evaluados, con fuertes debilidades en sostenibilidad financiera e integridad del sistema previsional.

El sistema jubilatorio argentino fue calificado entre los más débiles del mundo, de acuerdo con el Mercer CFA Institute Global Pension Index 2025, que evaluó a 52 países y ubicó a la Argentina en el puesto 51, solo por delante de India.
El índice, que abarca aproximadamente al 65% de la población global, posicionó a los Países Bajos como el país con el mejor sistema previsional, con una calificación general de 85,4 puntos sobre 100. Islandia y Dinamarca completaron el podio, seguidos por Singapur e Israel, todos dentro de la categoría A, que identifica a los sistemas con prestaciones adecuadas, sostenibilidad financiera de largo plazo e integridad regulatoria sólida.
En contraste, Argentina obtuvo apenas 45,9 puntos y fue clasificada con una calificación D. El informe detalla que el país alcanzó 60,8 puntos en el subíndice de “adecuación”, vinculado a la capacidad de generar ingresos aceptables para los jubilados, pero mostró un desempeño crítico en “sostenibilidad”, con solo 31,3 puntos, y en “integridad”, con 42,4.
El documento advierte que el principal problema del sistema previsional argentino es la falta de viabilidad financiera. Actualmente, existe un aportante por cada 1,7 jubilados, cuando el estándar recomendado a nivel internacional es de tres aportantes por beneficiario. Esta relación se ve agravada por altos niveles de informalidad laboral y una fuerte dependencia de recursos fiscales.
El análisis también señala que las sucesivas moratorias previsionales y la complejidad institucional contribuyen a profundizar la fragilidad del sistema, generando desequilibrios estructurales que afectan su sostenibilidad en el tiempo.
Dentro de América Latina, algunos países lograron mejores desempeños. Chile se ubicó con 76,6 puntos, Uruguay con 71,1 y México con 69,3, todos por encima del promedio regional. Según el informe, estos sistemas presentan mejores niveles de adecuación, sostenibilidad e integridad en comparación con el argentino.
A nivel metodológico, el índice pondera más de 50 indicadores agrupados en tres dimensiones: adecuación (40% de la calificación), sostenibilidad (35%) e integridad (25%). Estas variables analizan aspectos como el monto de las prestaciones, la cobertura del sistema, la regulación, la transparencia, la gobernanza y la viabilidad financiera a largo plazo.
El Mercer CFA Institute Global Pension Index aclara que no existe un modelo único de sistema previsional ideal, sino que cada país debe adaptar las reformas a su contexto económico, social y demográfico. No obstante, incluso en los países mejor calificados, el informe identifica áreas de mejora, como la ampliación de la cobertura y el fortalecimiento de la sostenibilidad futura.
El objetivo del ranking es promover el debate público y alentar reformas que permitan garantizar ingresos dignos y estabilidad financiera para los jubilados, en un escenario global marcado por el envejecimiento poblacional y los cambios en el mercado laboral.

