El país quedó en el puesto 24 y es el que más arriba está entre los latinoamericanos superando a México, que quedó 28º. El ranking lo elaboró una web que se dedica a proporcionar datos estadísticos geográficos y demográficos. China, Rusia y Estados Unidos se ubican en el podio.

De la redacción de EL NORTE
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El sitio World Population Review realizó un ranking de los países que poseen más valoraciones negativas en el mundo y Argentina se ubicó en el puesto 24 entre los 30 “más odiados”, que representa el primero en América Latina.
La web, que se dedica a proporcionar datos estadísticos, geográficos y demográficos, aclara que esta clasificación se altera considerablemente según qué país se visite, y aun cuando no existe una lista definitiva. Además, detallaron que cuando se combinan informes y encuestas de opinión pública sobre el tema en todo el mundo, se observan ciertas tendencias.
De acuerdo con lo publicado la mayoría de las personas poseen opiniones específicas sobre otros países independientemente del lugar del mundo en el que vivan, las cuales pueden verse influenciadas por factores como la cultura, la religión dominante, las acciones del gobierno o de las fuerzas armadas del país o incluso hasta el comportamiento de sus turistas.
La Argentina, según el ranking, se encuentra en el puesto 24° de los países más odiados debido a rivalidades deportivas y cuestiones políticas. Dentro de este listado también está México, en el puesto 28°, y son los dos únicos latinoamericanos en la lista.
El listado de los 15 países más odiados: 1º China, 2º Estados Unidos, 3º Rusia, 4º Corea del Norte, 5º Israel, 6º Pakistán, 7º Irán, 8º Irak, 9º Siria, 10º India, 11º Reino Unido, 12º Japón, 13º Arabia Saudita, 14º Alemania, 15º Nigeria.
Los tres más odiados
China, el gigante asiático, posee una gran percepción negativa debido a su “régimen autoritario”, además del control del gobierno sobre empresas que tienen informes de corrupción, trabajo forzado y talleres clandestinos. Además de que es el mayor contaminante y emisor de gases de efecto invernadero CO2 del mundo y niega conceder la independencia a Hong Kong, Taiwán y Macao, interfiriendo en cualquier intento de Taiwán de establecer soberanía política y unirse a las Naciones Unidas.
Asimismo, China también es acusada de censurar Internet, de “diplomacia de la trampa de la deuda”, en la que presta a países en desarrollo dinero que probablemente no podrán devolver y a cambio obtiene una influencia política indebida sobre ese país, y de la supresión sistemática de derechos humanos como la libertad de expresión.
Rusia, en tanto, no parece preocuparse por su reputación, mientras el actual presidente, Vladimir Putin, “continúa su esfuerzo imperialista por reunificar las antiguas repúblicas soviéticas en una sola nación”.
El presidente ruso, Vladimir Putin, invadió Ucrania en febrero del 2022.
A su vez, Rusia ha participado en varios conflictos militares, especialmente con países vecinos, como ocurrió con la invasión de Ucrania en 2022. Mantiene alianzas estratégicas con gobiernos como los de Siria y Corea del Norte, ambos regímenes cuestionados. En Estados Unidos, su imagen es negativa debido a tensiones históricas, interferencias electorales y cuestionamientos sobre su respeto a los derechos y libertades civiles.
Por su parte, Estados Unidos, por su tendencia a excederse en intentar influir en los acontecimientos internacionales de forma tal que beneficie sus propios intereses, se ha ganado a una reputación que genera rechazo en muchas personas. El enviar tropas a otros países (Vietnam, Panamá, Afganistán, Irak, etc.) y ejercer su influencia política suele ser muy criticado por otras naciones.
“Lo que para Estados Unidos y sus aliados parece liderazgo puede parecer opresión o intimidación para la gente de otros países, sobre todo si dicho liderazgo implica apoyar regímenes cuestionables en países ricos en petróleo”, señala el informe.

