Los Gladiadores ganaron un final para el infarto y levantaron la copa

NewsITe
La selección argentina de handball escribió una nueva página dorada al consagrarse campeona del campeonato Sur-Centro, tras superar a Brasil por 26-25 en una final dramática disputada en Buenos Aires. Con este título, los Gladiadores ratifican su dominio regional y llegan con envión anímico al Mundial 2027, que se jugará en Alemania, certamen para el que ya estaban clasificados.
El encuentro decisivo tuvo todos los condimentos de un clásico sudamericano. Brasil arrancó mejor, se puso rápidamente 5-2 y mantuvo la ventaja durante buena parte del primer tiempo, aprovechando las imprecisiones argentinas, especialmente en los lanzamientos de penal. Sin embargo, sobre el cierre del parcial apareció la reacción albiceleste: una ráfaga goleadora permitió dar vuelta el marcador y marcharse al descanso 14-12 arriba.
En el inicio del complemento, el equipo dirigido por Rodolfo Jung pareció encaminar definitivamente la historia. Argentina llegó a sacar una diferencia de 19-15, apoyada en una defensa sólida y en la efectividad de sus primeras líneas. Pero la tranquilidad duró poco: Brasil ajustó su ofensiva, aprovechó errores no forzados de los Gladiadores y volvió a equilibrar el marcador, transformando el desenlace en un intercambio de golpe por golpe.
Los últimos minutos fueron de extrema tensión. La ventaja cambiaba de manos y cada ataque podía definir el campeonato. A falta de poco más de 10 segundos, Argentina encontró el gol clave que selló el 26-25 y desató el festejo. El tanto tuvo un valor doble: en caso de igualdad, el título hubiera quedado en manos de Brasil por mejor diferencia de gol a lo largo del torneo.
Un torneo perfecto y revancha ante el clásico rival
El camino argentino hasta la final fue contundente. En la fase inicial, los Gladiadores aplastaron a Perú (49-17) y a Paraguay (45-15), para luego superar sin sobresaltos a Uruguay (35-18) y Chile (37-23). Brasil, por su parte, mostró también una versión demoledora, con victorias frente a Paraguay (40-18), Uruguay (33-25), Chile (34-21) y una goleada histórica a Perú por 66-14.
Este título representa el segundo campeonato Sur-Centro para la Argentina, luego del alcanzado en 2020, año de la primera edición del certamen. Las coronas de 2022 y 2024 habían quedado en poder de Brasil, por lo que la consagración actual tiene además un sabor a revancha deportiva frente al máximo rival de la región.
Tras el final, Nicolás Bono, una de las grandes figuras del conjunto nacional, valoró el rendimiento colectivo y el carácter mostrado en el momento decisivo. “Jugamos una muy buena final, sobre todo en defensa. Todo el equipo estuvo muy bien”, destacó el jugador, reflejando el espíritu de un plantel que volvió a subirse a lo más alto del handball sudamericano y se ilusiona con dar otro salto en el escenario mundial.
“Jugamos una muy buena final, sobre todo en defensa. Todo el equipo estuvo muy bien”, resaltó Nicolás Bono, figura argentina en la definición.
Con la copa en las manos, los Gladiadores cierran un torneo ideal y se afirman como una potencia regional, soñando ahora con llevar este nivel al máximo desafío: el Mundial de 2027 en Alemania.

