Argentina ante Egipto: las claves para no repetir errores

La Selección se juega el pase a cuartos ante un Egipto en alza

La Selección argentina se prepara para enfrentar a Egipto en el Mundial 2026

NewsITe

La Selección argentina afrontará este martes un examen decisivo frente a Egipto, por los octavos de final del Mundial 2026, con la obligación de mostrar una versión mucho más sólida que la exhibida ante Cabo Verde, rival al que recién pudo superar en el alargue en los 16avos de final.

El combinado dirigido por Lionel Scaloni, vigente campeón de América y del mundo, sabe que ya no hay margen para licencias: un nuevo rendimiento irregular podría significar el final del camino. En un torneo donde varios candidatos quedaron en el camino, Argentina deberá recuperar su identidad para sostener el sueño del tricampeonato.

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Presión, marca e intensidad: el rasgo perdido que debe volver

Durante casi todo el ciclo Scaloni, el equipo se distinguió por una presión alta asfixiante, la recuperación rápida tras pérdida y el dominio territorial. Esa característica fue clave en la Copa América 2021 y en Qatar 2022. Sin embargo, en este Mundial la Selección luce más liviana sin la pelota y, por momentos, superada en posesión y territorio.

Frente a Argelia, Austria y Cabo Verde se repitió una tendencia preocupante: desajustes en la presión, espacios a espaldas de los mediocampistas y duelos individuales perdidos. Los dos goles recibidos ante Cabo Verde expusieron fallas de cobertura y retroceso que el cuerpo técnico apuntó de inmediato en los análisis internos.

Un mediocampo sin brillo y un lateral derecho en la mira

El bajón en la presión está íntimamente ligado al rendimiento del mediocampo. Alexis Mac Allister, Enzo Fernández y Rodrigo De Paul, figuras determinantes en Qatar, hoy muestran un nivel más discreto, con menos influencia en recuperación y menos claridad para administrar la pelota. El desafío pasa por ajustar sociedades, acortar distancias entre líneas y recuperar la agresividad para presionar.

Otro foco de preocupación es el lateral derecho. Gonzalo Montiel y Nahuel Molina, habituales alternativas en ese sector, no lograron consolidarse en los cuatro partidos disputados. Falta proyección ofensiva, pero sobre todo solidez defensiva ante extremos rápidos, una característica que Egipto suele explotar muy bien por las bandas.

Messi en modo figura y la preocupación por el resto del ataque

A los 39 años, Lionel Messi está protagonizando uno de los mejores torneos de su carrera: participa en casi todas las jugadas de gol, retrocede para asociarse y asume la responsabilidad en los momentos críticos. Pero esa brillantez convive con una señal de alarma: la falta de acompañamiento en el tramo final de la cancha.

Thiago Almada apareció como la carta para aportar desequilibrio en el uno contra uno, aunque hasta ahora no consiguió traducirlo en jugadas profundas ni en mayores ventajas. A esto se suma la baja eficacia de los centros delanteros en un Mundial donde otros “nueves” son protagonistas.

La falta de gol de los delanteros y la vuelta de la “Messidependencia”

Lautaro Martínez, goleador en sus clubes, atraviesa otro Mundial cuesta arriba. Apenas convirtió de penal ante Jordania y no ha logrado continuidad en su rendimiento. Julián Álvarez, héroe en Qatar, se muestra impreciso y con menos explosión en los metros finales.

  • Lautaro solo marcó un gol en todo el torneo, desde los doce pasos.
  • Julián perdió peso en la presión y en la generación de espacios.
  • El equipo depende en exceso de lo que invente Messi en cada ataque.

“Messi puede ganar partidos, pero un Mundial se conquista con once jugadores en alto nivel”, coinciden en el entorno del plantel.

La sensación de “Messidependencia” vuelve a sobrevolar al seleccionado: muchos ataques terminan cuando el resto busca al capitán incluso en situaciones donde existen alternativas más claras de pase. Frente a Egipto, la gran prueba será diversificar el juego, potenciar a los mediocampistas, encontrar un lateral derecho confiable y devolverle confianza a los delanteros. Solo así Argentina podrá evitar repetir errores y mantener viva la ilusión mundialista.

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