Tensión en el Golfo: Riad denuncia ataques de Irán y fija condiciones.

Arabia Saudita denunció este sábado una serie de ataques con misiles y drones atribuidos a Irán contra la capital, Riad, y la región oriental del reino, en un nuevo capítulo de la creciente tensión en Medio Oriente. A través de un comunicado oficial, el Ministerio de Asuntos Exteriores saudí calificó los bombardeos como “flagrantes y cobardes” y advirtió que se reserva el derecho de responder, incluso con represalias directas.
Según la nota difundida por Riad, las fuerzas de defensa aérea lograron repeler los ataques dirigidos contra zonas pobladas y estratégicas. Las autoridades subrayaron que tomarán “todas las medidas necesarias” para proteger su territorio y a su población, dejando abierta la puerta a una escalada si continuaran las agresiones atribuidas al régimen iraní.
La denuncia saudí se inscribe en un clima regional extremadamente sensible, atravesado por disputas de poder, conflictos por influencia y la presencia militar de Estados Unidos en el Golfo Pérsico. Aun así, Riad procuró enviar una señal de distensión al dejar claro que no habilitará su territorio para acciones bélicas contra Irán.
Bin Salmán promete no ceder territorio ni espacio aéreo para ataques
En paralelo a la condena, el príncipe heredero Mohamed bin Salmán mantuvo una comunicación telefónica con el presidente iraní, Masud Pezeshkian, en la que buscó contener el riesgo de un enfrentamiento directo. De acuerdo con fuentes consultadas por la Agencia Noticias Argentinas, el líder saudí aseguró que el reino no permitirá que su espacio aéreo ni su territorio sean utilizados para operaciones militares contra Irán, vengan de donde vengan.
Bin Salmán remarcó que Arabia Saudita respeta la soberanía iraní y sostuvo que apoyará “todo esfuerzo orientado a resolver las disputas mediante el diálogo”. Esta postura fue bien recibida por Pezeshkian, quien se expresó dispuesto a acompañar iniciativas que apunten a la paz y eviten una guerra abierta que podría involucrar a toda la región.
Alianzas regionales y el rol de Estados Unidos
Con esta definición, Riad se alinea con la posición adoptada por Emiratos Árabes Unidos, que ya había anunciado la prohibición de utilizar sus aguas jurisdiccionales y su espacio aéreo para lanzar ofensivas contra la República Islámica. Ambos países buscan mostrarse como actores que, pese a sus diferencias con Teherán, pretenden evitar que su territorio sea plataforma de una confrontación mayor.
- Arabia Saudita y Emiratos se pronuncian contra el uso de su territorio para ataques a Irán.
- Irán advierte que responderá contra bases estadounidenses en caso de agresión.
El telón de fondo de esta crisis incluye, además, las reiteradas amenazas del entonces presidente estadounidense Donald Trump de impulsar una intervención militar en territorio iraní. Teherán, por su parte, ya anticipó que considerará como objetivos legítimos todas las bases norteamericanas desplegadas en la región si se concreta una acción armada en su contra, lo que eleva el riesgo de una escalada de difícil contención.
“El reino tomará todas las medidas necesarias para proteger su territorio y a sus ciudadanos, incluida la opción de responder a la agresión”, señaló la Cancillería saudí en un comunicado.
La combinación de ataques denunciados, advertencias cruzadas y gestos diplomáticos muestra un Medio Oriente en tensión permanente, donde cualquier movimiento puede cambiar el equilibrio de fuerzas. Mientras Riad intenta blindarse ante nuevas ofensivas y, a la vez, frenar una guerra abierta, la comunidad internacional sigue con atención una dinámica que vuelve a colocar al Golfo en el centro de la agenda global.

