Un sábado a oscuras en la Ciudad y el Conurbano

NewsITe
Casi 600.000 usuarios de Edenor y Edesur se quedaron sin suministro eléctrico este sábado por la noche como consecuencia de un apagón masivo que afectó a numerosos barrios de la Ciudad de Buenos Aires y a distintas localidades del Conurbano bonaerense. El corte generó fuertes complicaciones en la vía pública y volvió a poner en discusión la fragilidad del sistema eléctrico en el Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA).
De acuerdo con datos oficiales, la interrupción del servicio comenzó alrededor de las 19.47. A partir de ese momento, amplias zonas de la Capital Federal quedaron a oscuras: entre los barrios más afectados se mencionan Palermo, Belgrano, Villa Urquiza, Villa Crespo, La Paternal y Las Cañitas. En paralelo, también se registraron problemas en diferentes puntos del Gran Buenos Aires, donde miles de usuarios vieron interrumpido el suministro en forma repentina.
El apagón provocó además inconvenientes adicionales en el tránsito y en la seguridad urbana. Numerosos semáforos dejaron de funcionar, lo que generó demoras y confusión en cruces neurálgicos. También se reportaron luminarias públicas fuera de servicio y edificios residenciales y comerciales completamente a oscuras, lo que obligó a muchos vecinos a organizarse con linternas y velas mientras aguardaban el restablecimiento del servicio.
En el momento de mayor impacto, los registros indicaron cerca de 519.000 usuarios de Edenor sin luz y más de 77.000 de Edesur, lo que elevó el total de afectados a casi 600.000 conexiones. Con el correr de las horas, el sistema comenzó a normalizarse de manera gradual: hacia las 22.20, el número de hogares y comercios sin servicio se había reducido a 3.721 clientes, de los cuales 2.885 pertenecían a Edenor y 836 a Edesur.
Investigación sobre el origen de la falla
Si bien el suministro quedó completamente restituido durante las primeras horas del domingo, hasta el momento no se difundieron detalles precisos sobre el origen del apagón. Desde Edesur se limitaron a señalar que se trató de una “falla en el sistema” y remarcaron que el inconveniente habría sido ajeno a la compañía, sin brindar mayores explicaciones sobre qué evento puntual desencadenó la masiva interrupción del servicio.
Fuentes del sector energético indicaron que, en episodios de esta magnitud, suele abrirse una investigación técnica para determinar si la causa fue una falla en una línea de alta tensión, problemas en una subestación, errores de operación o eventos externos, como condiciones climáticas adversas. Sin embargo, hasta ahora no se conocieron informes oficiales detallados ni se precisó si habrá sanciones o medidas correctivas.
En los últimos años, el AMBA registró distintos episodios de cortes masivos de luz, en general asociados a picos de demanda durante jornadas de calor extremo o a inconvenientes en instalaciones clave de transporte y distribución. Organizaciones de usuarios y asociaciones de consumidores suelen reclamar mayor inversión en infraestructura y una supervisión más estricta por parte de los organismos de control para reducir la frecuencia e impacto de estos eventos.
Impacto en la vida cotidiana y reclamos de los usuarios
- Vecinos reportaron ascensores detenidos y personas demoradas en su llegada a hogares y trabajos.
- Comercios y locales gastronómicos debieron interrumpir su atención o recurrir a grupos electrógenos para no perder mercadería.
- El apagón afectó también el funcionamiento de sistemas de seguridad, cámaras y porteros eléctricos en edificios.
- En redes sociales, numerosos usuarios expresaron su malestar y reclamaron explicaciones claras a las distribuidoras.
“Se produjo una falla en el sistema y el inconveniente es ajeno a la compañía”, fue la escueta explicación difundida por Edesur mientras avanzaba la reposición del servicio.
Mientras se espera un informe técnico más detallado sobre lo ocurrido, distintos sectores reclaman que se esclarezca el origen de la falla y se adopten medidas para evitar que episodios de esta magnitud vuelvan a repetirse. El apagón del sábado volvió a exponer la vulnerabilidad de la red eléctrica en una de las regiones más pobladas e importantes del país, donde cada interrupción del servicio impacta de lleno en la vida cotidiana de cientos de miles de personas.

