La hija de Andrea del Boca habló de su decisión íntima

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La vida personal de Andrea del Boca volvió a quedar bajo la lupa a partir de su participación en Gran Hermano: Generación Dorada. Ese regreso a la pantalla reavivó temas sensibles vinculados a su expareja, el empresario Ricardo Biasotti, y a la hija que tienen en común, hoy conocida públicamente como Anna del Boca.
En distintos programas de espectáculos se recordó que, en 2019, Biasotti fue denunciado por su propia hija por presunto abuso sexual agravado por el vínculo y corrupción de menores, una causa que generó fuerte repercusión mediática y un profundo impacto en la familia. Sin embargo, en 2023 la Justicia dictó su sobreseimiento definitivo, lo que reabrió el debate público y disparó nuevamente versiones y cuestionamientos hacia la actriz.
En paralelo al cierre judicial de la causa, Anna inició un camino propio para, según ella misma explicó, “cerrar un capítulo doloroso” de su historia personal. La joven presentó un pedido formal para modificar su Documento Nacional de Identidad con un objetivo concreto: dejar atrás el nombre Chiara —elegido por Biasotti— y quitarse también el apellido paterno.
De esta manera, la hija de Andrea del Boca decidió identificarse legalmente como Anna del Boca, asumiendo el apellido de su madre y marcando, a la vez, una toma de distancia simbólica y legal respecto de su padre. El cambio de nombre y apellido en el DNI es un trámite previsto en la legislación argentina para casos en los que la persona pueda fundamentar motivos válidos y personales, en especial cuando se vinculan a situaciones de violencia, conflicto familiar o afectaciones profundas a la identidad.
“Fue mi elección cambiar mi nombre”
Durante un programa televisivo, la periodista Nancy Duré leyó al aire un mensaje atribuido a la joven, en el que Anna se pronunció con claridad sobre las razones que la llevaron a avanzar con el cambio de identidad registral. En ese texto, la hija de la actriz dejó en claro que la decisión fue autónoma y no producto de presiones externas ni operaciones mediáticas.
- Subrayó que tiene 25 años y que es plenamente consciente de la decisión que toma.
- Remarcó que cambiar su nombre es una forma de procesar su historia y seguir adelante.
- Se mostró firme en dejar atrás un pasado que considera doloroso.
“Yo ya tengo 25 años. Fue mi elección cambiar mi nombre. Elijo este dolor, pasado pisado”, expresó Anna en el mensaje difundido en televisión.
Con estas palabras, Anna buscó poner un punto final a años de exposición involuntaria, intentando correrse del centro de la polémica para enfocarse en su presente y en la construcción de su propia identidad, más allá de los conflictos entre sus padres y de la intensa cobertura mediática que la rodea desde que era una niña.

