Cuatro vuelos en Europa activan alarmas por amenazas de bomba

NewsITe
Una ola de amenazas de bomba contra aviones comerciales encendió las alarmas de seguridad en varios aeropuertos de Europa y puso en vilo a más de 300 pasajeros este martes. Cuatro vuelos que cubrían rutas entre el Reino Unido, Dinamarca, Polonia, España e Israel fueron objeto de advertencias que obligaron a desvíos, aterrizajes de emergencia y el despliegue de equipos especializados.
El caso más grave se registró en Polonia, donde un Boeing 737 MAX de la aerolínea LOT, que cubría el trayecto entre el aeropuerto londinense de Heathrow y el aeropuerto Chopin de Varsovia, fue desviado de urgencia al aeródromo Warsaw/Modlin. La gestora de esa terminal informó que a las 9.54 hora local se declaró una alarma por una amenaza de bomba a bordo. Minutos después, a las 10.01, la aeronave aterrizó con 181 personas a bordo y fue trasladada a una zona especialmente designada para la intervención de los servicios de emergencia y equipos de desactivación de explosivos.
Como consecuencia del operativo, el aeropuerto de Warsaw/Modlin debió ser cerrado temporalmente mientras los pasajeros eran evacuados e iniciaban el proceso de desembarque bajo estrictos controles. Las autoridades polacas no detallaron de inmediato el origen de la amenaza ni el resultado de las inspecciones en el avión, pero destacaron que se siguieron todos los protocolos vigentes para este tipo de episodios.
Otro vuelo a Varsovia y alerta desde Copenhague
También en Polonia se reportó una segunda amenaza vinculada con un vuelo de la aerolínea SAS que partió desde Copenhague, Dinamarca, con destino a Varsovia. En este caso, la aeronave logró completar su recorrido y aterrizar con normalidad en el aeropuerto Chopin. La portavoz de la compañía, Alexandra Lindgren Kaoukij, confirmó a la agencia Ritzau que se recibió una amenaza, aunque evitó brindar precisiones sobre su contenido.
De acuerdo con los registros de la plataforma de seguimiento Flightradar24, el vuelo de SAS aterrizó a las 9.28 hora local. Tras el arribo, los pasajeros pudieron desembarcar, mientras las autoridades realizaban verificaciones adicionales en el marco de las medidas de seguridad reforzadas que rigen en varios aeropuertos europeos.
Amenaza en vuelo de Ryanair entre Manchester y Murcia
En España, un avión de la compañía Ryanair que unía la ciudad británica de Mánchester con el Aeropuerto Internacional de la Región de Murcia también recibió una amenaza de bomba durante el trayecto. La advertencia activó de inmediato un comité de crisis y un operativo de seguridad coordinado por el Gobierno español.
La aeronave aterrizó en Murcia a las 10.50 hora local y fue rodeada por efectivos de la Policía Nacional, servicios de emergencia y especialistas TEDAX, el cuerpo de elite encargado de la desactivación de artefactos explosivos. Los 114 pasajeros y los siete tripulantes fueron evacuados y sometidos a controles de seguridad antes de poder abandonar la terminal.
Aterrizaje de emergencia en Sofía de un vuelo desde Israel
El cuarto episodio se produjo en Bulgaria, donde un avión procedente de Israel realizó un aterrizaje de emergencia en el aeropuerto de Sofía tras la recepción de una amenaza de bomba enviada por correo electrónico. Las autoridades no revelaron en un primer momento la aerolínea ni el destino final del vuelo.
Según indicó el secretario jefe del Ministerio del Interior búlgaro, Lyubomir Nikolov, la aeronave fue guiada hacia una zona alejada de la terminal principal y de otros aviones para permitir una inspección minuciosa. Equipos de seguridad revisaron el interior del aparato y el equipaje, en un procedimiento que se extendió durante varias horas.
Protocolos reforzados y contexto de tensión
- Todos los vuelos lograron aterrizar sin incidentes físicos para los pasajeros.
- Se activaron equipos de explosivos y comités de crisis en Polonia, España y Bulgaria.
- Las amenazas se produjeron casi en simultáneo, lo que incrementó la preocupación de las autoridades europeas.
Fuentes de seguridad europeas señalan que, aunque muchas de estas amenazas resultan ser falsas alarmas, los protocolos obligan a tratarlas como situaciones de alto riesgo hasta descartar cualquier peligro real.
En un escenario internacional marcado por la tensión geopolítica y el refuerzo de controles en fronteras y aeropuertos, este tipo de episodios se analizan con especial cautela. Las investigaciones buscarán determinar el origen de las amenazas, si existe coordinación entre los mensajes y si responden a intentos de sabotaje, extorsión o acciones de desestabilización. Mientras tanto, las autoridades recomiendan a los pasajeros mantenerse informados a través de canales oficiales y prever posibles demoras en vuelos dentro de Europa debido a los controles adicionales.

