Alfa recordó los atentados de su infancia previa al golpe

El ex Gran Hermano revivió el clima de miedo previo al 24 de marzo

Alfa recordó los atentados y el clima previo al golpe de 1976

NewsITe

Walter “Alfa” Santiago, ex participante de Gran Hermano 2022, volvió sobre uno de los capítulos más dolorosos de su infancia y compartió en redes sociales un testimonio en primera persona sobre cómo vivió, junto a su familia, los años previos al golpe de Estado del 24 de marzo de 1976. En el marco de un nuevo aniversario del Día de la Memoria, el protagonista eligió contar su propia experiencia marcada por atentados, amenazas y miedo cotidiano.

En su publicación, situó el relato en 1973, cuando tenía 11 años y vivía con sus padres y su hermano en un departamento de la avenida Luis María Campos, en la Ciudad de Buenos Aires, justo al lado de la Escuela Superior de Guerra. Según describió, se trataba de un edificio ocupado en su mayoría por militares, donde su familia era una de las pocas civiles, junto al actor Raúl Rossi. Ese contexto, narró, estaba atravesado por permanentes amenazas de bombas atribuidas a organizaciones armadas como Montoneros y el ERP.

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Alfa recordó que las evacuaciones del edificio se volvieron parte de la rutina, hasta que una mañana la violencia golpeó de lleno a su hogar. Mientras su madre preparaba a los chicos para ir al colegio, una fuerte explosión sacudió el edificio: “Tembló todo, se hizo de noche y el humo y olor a pólvora y azufre no dejaban respirar”, describió. Según su testimonio, luego supieron que habían colocado tres bombas en el subsuelo, cerca de los cimientos del inmueble.

En medio del caos, contó que su madre bajó con sus dos hijos en brazos los cinco pisos por la escalera, sin saber qué había sucedido ni dónde estaba su marido, que se encontraba de viaje. “No existían celulares, internet, ni siquiera teníamos teléfono”, recordó, al destacar la angustia y la sensación de desamparo que atravesó a su familia hasta poder reencontrarse.

Mudanza forzada y otros episodios de violencia

Tras el atentado en el edificio, relató que el regreso fue igual de impactante: vidrios rotos, suciedad y un clima de destrucción que los llevó a replantearse su permanencia en el lugar. Cuando su padre volvió, la decisión de mudarse fue inmediata. Alfa sostuvo que, en los hechos, quienes terminaron determinando ese cambio de vida fueron las organizaciones armadas y sus líderes, a quienes mencionó con nombre y apellido.

El ex participante de Gran Hermano también recordó otros hechos de violencia política de aquellos años. Contó que a la vuelta de su casa vivía el cantor popular Horacio Guarany, a quien definió como un vecino cercano de su infancia. Según rememoró, el 3 de febrero de 1974, mientras se escuchaba por radio un superclásico entre River y Boca, una bomba explotó en la vivienda del artista, episodio que volvió a instalar el miedo y la sensación de terror en el barrio.

Alfa se detuvo luego en el propio 24 de marzo de 1976. Describió que ese día su padre lo fue a buscar al colegio y que regresaron a su casa sin advertir movilizaciones ni manifestaciones en las calles. Recordó que la televisión transmitía comunicados oficiales en los que se informaba que la Junta Militar asumía el poder, y que en su entorno inmediato no percibió reacciones públicas de rechazo.

Una mirada personal sobre el clima previo al golpe

En su relato, el ex Gran Hermano planteó que, en su recuerdo, en aquellos años previos al golpe se vivía en un país “desgobernado”, con atentados, muertes y fusilamientos casi cotidianos. Según su testimonio, una parte de la sociedad reclamaba el fin de esa espiral de violencia, lo que, desde su perspectiva individual, se traducía en un deseo de que “se acabara ese infierno”.

No obstante, en el cierre de su mensaje aclaró que su intención no es justificar ni respaldar los crímenes y violaciones a los derechos humanos cometidos por la última dictadura cívico-militar. Remarcó que se trata de una vivencia subjetiva, anclada en su historia familiar y en la forma en que, siendo niño, percibió aquellos acontecimientos. “Es mi simple y subjetiva opinión”, sostuvo, y enfatizó que su recuerdo del 24 de marzo de 1976 no implica en ningún caso convalidar los excesos del régimen.

“Con esto de ninguna manera respaldo ni convalido los excesos cometidos por el gobierno militar, solamente recuerdo el 24 de marzo de 1976”, remarcó Alfa al finalizar su testimonio.

El aporte se suma a las múltiples voces que, cada año, recuperan memorias y miradas sobre una de las etapas más oscuras de la historia argentina, en un debate público donde el consenso democrático mantiene como pilar la consigna de memoria, verdad y justicia.

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