Un informe internacional advierte sobre una “nueva normalidad” de violencia antisemita

NewsITe
Un reciente informe del J7 Large Communities’ Task Force Against Antisemitism, que releva la situación en las principales comunidades judías del mundo fuera de Israel, advirtió que 2025 fue el año más mortífero en más de tres décadas en materia de ataques antisemitas. El trabajo, que incluye datos de Argentina, Australia, Canadá, Francia, Alemania, Reino Unido y Estados Unidos, describe un escenario de preocupación creciente y habla de una “nueva normalidad” de odio y violencia.
Según el documento, al menos 20 personas fueron asesinadas en 2025 en ataques motivados por antisemitismo en Australia, el Reino Unido y Estados Unidos. Los autores remarcan que se trata del año con más víctimas fatales en la diáspora judía desde el atentado contra la AMIA en Buenos Aires, ocurrido en 1994, que dejó 85 muertos y marcó un antes y un después en la historia argentina y regional.
El episodio más grave registrado en 2025 fue el tiroteo masivo en un festival de Hanukkah cerca de la playa de Bondi, en Australia, donde un atacante abrió fuego contra los asistentes y provocó la muerte de 15 personas. Este hecho se convirtió en un símbolo del recrudecimiento de la violencia y del riesgo que enfrentan las comunidades judías incluso en espacios culturales y festivos.
Fuerte incremento de incidentes y llamado a políticas preventivas
El grupo de trabajo J7 destacó que los incidentes antisemitas totales en los países relevados aumentaron un 136 % en comparación con 2022, mientras que los episodios violentos crecieron un 97 %. En números absolutos, el informe registró más de 23.000 incidentes en 2025, frente a los 9.800 reportados en 2022, el año previo al ataque de Hamás del 7 de octubre contra Israel, considerado un punto de inflexión en la escalada de tensiones.
Para los especialistas, el antisionismo se consolidó como un “factor motivador clave” en el aumento del antisemitismo. En países como el Reino Unido y Estados Unidos, este componente estuvo presente, según el documento, en el 48 % y el 45 % de los casos respectivamente. El informe advierte que, bajo el paraguas de críticas políticas a Israel, muchas expresiones derivan en manifestaciones de odio hacia judíos como colectivo.
El estudio también subraya que Alemania continúa siendo el país con mayor tasa de incidentes antisemitas per cápita: casi 70 por cada 1.000 residentes judíos en 2025. Esa cifra es casi cinco veces superior a la de Australia, seis veces la del Reino Unido y unas 70 veces la de Estados Unidos, lo que revela marcadas diferencias en la intensidad del fenómeno según el contexto nacional.
Exigen más seguridad, legislación firme y control en redes sociales
En su declaración pública, el J7 sostuvo que “el antisemitismo en nuestros siete países ya no es un fenómeno aislado; es nuestra nueva normalidad”. Ante este diagnóstico, el grupo reclamó a los gobiernos que abandonen la lógica reactiva y comiencen a implementar políticas preventivas integrales para resguardar a las comunidades judías, tanto en instituciones religiosas como en escuelas, centros comunitarios y eventos públicos.
- Financiamiento sostenido para infraestructura de seguridad y protección en instituciones judías.
- Endurecimiento y aplicación efectiva de leyes contra delitos de odio y violencia antisemita.
- Mayor responsabilidad de las plataformas digitales para hacer cumplir sus propias normas contra el discurso de odio.
“Los gobiernos deben dejar de reaccionar después de que los judíos sean atacados y empezar a actuar de forma preventiva, con financiación real para la seguridad, leyes más estrictas y plataformas de redes sociales que hagan cumplir sus propias normas”, expresó el J7.
El informe, que incluye la realidad de la comunidad judía argentina entre las de mayor peso demográfico fuera de Israel, busca aportar insumos para el diseño de políticas públicas y estrategias comunitarias frente a un clima de creciente hostilidad. Organismos internacionales y organizaciones judías locales remarcan que el seguimiento de estos indicadores resulta clave para dimensionar el problema y evitar que nuevos episodios trágicos vuelvan a repetirse.

