El Ministerio de Salud sigue de cerca la situación epidemiológica

La circulación de virus respiratorios en Argentina muestra una tendencia en alza y confirma el adelantamiento de la temporada invernal observado en los últimos años, según los últimos datos oficiales. El aumento comenzó alrededor de la semana epidemiológica (SE) 10 y, de acuerdo con los especialistas, se mantiene dentro de los parámetros considerados esperables para esta época del año, aunque obliga a extremar las medidas de prevención.
De acuerdo con el Boletín Epidemiológico Nacional (BEN) del Ministerio de Salud de la Nación, al que tuvo acceso Noticias Argentinas, el repunte de casos se explica principalmente por la influenza A (H3N2), que concentra cerca del 98% de las notificaciones registradas en las últimas semanas. Este predominio del subtipo A (H3N2) es consistente con lo observado en otros países de la región durante el inicio del invierno.
Durante la semana epidemiológica 21 se observó un incremento significativo en la positividad de influenza en la vigilancia centinela ambulatoria: más de la mitad de las muestras analizadas, un 57,4%, resultaron positivas. En paralelo, se sumaron 222 nuevas notificaciones correspondientes a pacientes que requirieron internación, lo que refuerza la necesidad de que la población de riesgo acuda tempranamente al sistema de salud ante la aparición de síntomas.
Las autoridades sanitarias remarcan que, pese al aumento de la influenza, los casos de SARS-CoV-2 —el virus causante de la COVID-19— se mantienen en niveles bajos y estables. En cuanto al Virus Sincicial Respiratorio (VSR), principal responsable de bronquiolitis en lactantes, por el momento sólo se registran detecciones aisladas, sin un incremento marcado como en años previos.
Recomendaciones para la población y grupos de riesgo
Los equipos de salud insisten en la importancia de reforzar las medidas de prevención habituales para los virus respiratorios. Entre ellas se destacan la vacunación antigripal en personas mayores de 65 años, embarazadas, niños pequeños, personal de salud y quienes presentan enfermedades crónicas, además de la ventilación de ambientes, el lavado frecuente de manos y evitar la exposición en lugares cerrados y concurridos ante la presencia de síntomas.
- Consultar al médico ante fiebre, dolor de garganta, tos persistente o dificultad para respirar.
- No automedicarse con antibióticos, ya que los virus respiratorios no se tratan con estos fármacos.
- Completar los esquemas de vacunación recomendados, especialmente en los grupos de mayor riesgo.
Las autoridades seguirán monitoreando semana a semana la evolución de los distintos virus respiratorios en el país. En función de esa información, podrían reforzarse campañas de vacunación y de comunicación pública para reducir el impacto sobre el sistema de salud durante los meses más fríos del año.

