Perfumerías en alerta por cierres y competencia desleal

NewsITe
La Cámara Argentina de Perfumerías advirtió que, en promedio, una perfumería —entre sucursales y casas centrales— baja sus persianas cada mes en el país, en un contexto de fuerte retracción del consumo y avance del comercio informal de cosméticos. La entidad difundió un comunicado en el que describió una “crítica situación” para el sector, que arrastra dificultades desde la pandemia y no logra recomponer su nivel de ventas.
Según detalló la cámara, la caída sostenida en la demanda está estrechamente vinculada con la pérdida del poder adquisitivo de los consumidores. Los productos de cosmética y perfumería son considerados bienes no esenciales en muchos hogares, por lo que suelen ser de los primeros en recortarse cuando el ingreso no alcanza para cubrir todos los gastos.
En paralelo, el sector enfrenta la irrupción masiva de cosméticos, perfumes y esmaltes de uñas que ingresan al país por canales informales, en muchos casos provenientes de China. Estos artículos se venden a precios significativamente más bajos que los del mercado formal, básicamente porque no asumen cargas impositivas, costos laborales ni exigencias regulatorias, lo que configura una competencia desleal para las empresas establecidas.
Riesgos sanitarios y empleo en jaque
La organización empresarial remarcó que la problemática no se limita al plano económico. Una porción importante de los productos que circulan en el circuito ilegal no cuenta con el aval ni los controles de la Administración Nacional de Medicamentos, Alimentos y Tecnología Médica (ANMAT). Esta ausencia de supervisión implica, según la cámara, un “serio riesgo para la salud de los consumidores”.
El uso de cosméticos sin control sanitario puede derivar en alergias, irritaciones u otras reacciones adversas al aplicarse directamente sobre la piel, advirtieron. A esto se suma la falta de información confiable sobre su composición y origen, y la duda respecto de si fueron testeados en animales, una práctica restringida o prohibida en numerosos mercados desarrollados.
- Productos importados de forma irregular que inundan el mercado con precios irrisorios.
- Empresas formales que enfrentan costos impositivos, laborales y sanitarios imposibles de igualar.
- Unos 60.000 puestos de trabajo en todo el país en riesgo por la caída de la actividad.
La Cámara Argentina de Perfumerías comparó la situación actual con episodios previos de ingreso masivo de productos sin control, como el caso de los termos con componentes contaminantes, que encendieron alarmas por su impacto negativo en la salud.
“Pedimos a las autoridades nacionales reforzar los controles en Aduana y en los canales informales para proteger la salud pública, garantizar la competencia leal y preservar miles de puestos de trabajo”, reclamó la entidad que nuclea al sector.
En ese sentido, el sector solicita medidas concretas de fiscalización y decomiso de mercadería ilegal, así como campañas de concientización dirigidas a consumidores y comerciantes. El objetivo es desalentar la compra de productos irregulares y sostener la red de perfumerías, proveedores, distribuidores y trabajadores que dependen de una actividad que, según advierten, atraviesa uno de los momentos más delicados de los últimos años.

