Aumenta la circulación de virus respiratorios en Argentina

La circulación de virus respiratorios encendió una señal de alarma en el sistema sanitario argentino, impulsada principalmente por el avance de la influenza A (H3N2). Datos recientes del Boletín Epidemiológico Nacional (BEN) indican un incremento sostenido tanto en la cantidad de casos como en la positividad de los estudios de laboratorio.
Según el informe oficial, la positividad para influenza A (H3N2) subió del 33,3% en la semana epidemiológica (SE) 18 al 42,2% en la SE 19, lo que confirma una mayor circulación del virus en la comunidad. Este comportamiento se da en el marco de la temporada de enfermedades respiratorias, cuando se combinan distintos agentes como gripe, virus sincicial respiratorio y otros virus respiratorios que afectan principalmente a niños, personas mayores y grupos de riesgo.
En cuanto a la caracterización genómica, la Administración Nacional de Laboratorios e Institutos de Salud (ANLIS) Malbrán detectó 11 nuevos casos del subclado J.2.4.1 (K) entre las muestras enviadas de casos confirmados en semanas previas. Con estas nuevas detecciones, ya suman 194 los casos asociados a este subclado en el país, de los cuales 161 corresponden a 2024. Este linaje representa actualmente el 92% de los casos de H3N2 secuenciados, lo que demuestra su claro predominio.
La distribución geográfica es amplia, con presencia en 23 jurisdicciones, aunque el informe detalla una mayor concentración de casos en las regiones del Noroeste Argentino (NOA) y la zona Centro. Las autoridades sanitarias monitorean de cerca esta situación para anticipar el impacto sobre las guardias y las internaciones, especialmente en los grupos más vulnerables.
Recomendaciones y medidas de prevención claves
El Ministerio de Salud y especialistas en enfermedades respiratorias insisten en que la principal herramienta para reducir complicaciones y hospitalizaciones es la vacunación antigripal, particularmente dirigida a los grupos de riesgo: personas mayores de 65 años, embarazadas, niños pequeños, personas con enfermedades crónicas y personal de salud.
- Aplicarse la vacuna antigripal si se integra alguno de los grupos priorizados.
- Consultar de manera temprana al sistema de salud ante fiebre, dolor de garganta, tos intensa o dificultad respiratoria.
- Evitar asistir al trabajo, la escuela o actividades sociales si se presentan síntomas gripales, al menos durante uno o dos días, para reducir el contagio.
- Ventilar con frecuencia los ambientes, incluso en días fríos.
- Mantener una higiene rigurosa de manos con agua y jabón o alcohol en gel.
- Cubrirse boca y nariz al toser o estornudar con el pliegue del codo y usar pañuelos descartables.
Si bien el incremento de la circulación viral se enmarca dentro de la temporadidad invernal, las autoridades recuerdan que la responsabilidad individual juega un rol central para disminuir contagios. Mantener las medidas de cuidado aprendidas durante la pandemia, sumadas a la vacunación oportuna, puede marcar la diferencia en la evolución de la temporada de gripe y otras infecciones respiratorias en Argentina.

