Delgado advierte por una economía “dual” y tipo de cambio atrasado

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El economista Ricardo Delgado advirtió que la Argentina transita una economía “a dos velocidades”, con un marcado sesgo macroeconómico que beneficia a ciertos sectores mientras otros acumulan pérdidas y falta de competitividad. En declaraciones radiales, el especialista señaló que el actual nivel del tipo de cambio está afectando de manera directa a la industria, el comercio y la construcción, al tiempo que complica la recuperación del empleo formal y de los salarios.
Según su análisis, la estructura macroeconómica vigente consolidó una “economía dual”, con ganadores claramente identificados y grandes perdedores. Entre los sectores dinamizados mencionó al complejo de gas y petróleo —con la provincia de Neuquén como principal motor—, la minería en la zona cordillerana, el agro y el sistema financiero, donde la intermediación bancaria muestra un fuerte crecimiento. Estas actividades, destacó, se ven favorecidas por el actual esquema de política económica.
Del otro lado se ubican ramas clave para el mercado interno, como la industria manufacturera, el comercio minorista y mayorista, y la construcción, que enfrentan costos crecientes, caída del consumo y dificultades para competir a nivel internacional. Delgado remarcó que, con el actual nivel del dólar, “es difícil que estas actividades puedan ser competitivas y hacerse productivas”, lo que también limita la capacidad de recomponer salarios reales que vienen siendo “muy castigados”.
Inflación alta, empleo frágil y pedido de “reseteo” económico
El economista puso el foco además en la dinámica de precios y su impacto sobre el bolsillo. Señaló que, en el primer trimestre del año, la economía registró un salto en la tasa de inflación y proyectó que se acumularán tres meses con registros cercanos al 10% mensual. Esa aceleración, sumada al estancamiento de la actividad en varios rubros, configura un escenario complejo para el consumo y para la generación de empleo privado de calidad.
Delgado recordó que durante el año pasado también se destruyeron puestos de trabajo formales y que el aumento de modalidades informales —plataformas, cuentapropismo, monotributo o changas— no alcanzó para compensar la pérdida de empleos registrados. En este contexto, planteó que la foto actual difiere de algunas proyecciones oficiales que anticipan un crecimiento del PBI para 2025.
Frente a este cuadro, el economista consideró necesario un “moderado reseteo de la política económica” que redefina prioridades y procure un crecimiento más equilibrado entre sectores. Un ajuste en el tipo de cambio y una revisión del sesgo macro vigente, evaluó, permitirían que la economía argentina avance de manera “más uniforme y menos desequilibrada”, dando aire a ramas productivas que hoy atraviesan una coyuntura crítica.
“Con este tipo de cambio es difícil que la industria, el comercio y la construcción sean competitivos y mejoren salarios”, advirtió Ricardo Delgado.
De cara a los próximos meses, el debate sobre el atraso cambiario, la inflación persistente y la fragilidad del empleo formal se vuelve central para definir el rumbo económico y evitar que se profundice la brecha entre los sectores que avanzan y aquellos que siguen rezagados.

