Preocupación por el retroceso en la vacunación pediátrica en el país

NewsITe
Argentina atraviesa uno de los niveles más bajos de cobertura de vacunación pediátrica de la última década, una tendencia que enciende alarmas entre especialistas y autoridades sanitarias. El retroceso no sólo afecta a las vacunas del calendario infantil básico, sino también a la inmunización contra el Virus del Papiloma Humano (VPH), clave para prevenir diversos tipos de cáncer.
El VPH es la infección de transmisión sexual más frecuente a nivel mundial. Se estima que cuatro de cada cinco personas sexualmente activas se contagiarán en algún momento de su vida. Si bien existen más de cien tipos de VPH, alrededor de 40 pueden afectar la zona genital o anal y algunos de ellos están directamente vinculados al desarrollo de cáncer cervicouterino, de ano, vagina y vulva.
La transmisión del VPH se produce principalmente por el contacto directo de piel y mucosas durante cualquier tipo de relación sexual. Un solo encuentro es suficiente para contraer el virus. Especialistas remarcan que no se propaga por compartir objetos ni por el uso de baños públicos, derribando así mitos que aún persisten en la población.
“El VPH es muy común y muchas veces no da síntomas, por eso la información y la prevención son fundamentales. Contar con datos claros, hablar del tema sin prejuicios y acompañar a las familias desde el sistema sanitario permite reducir riesgos y cuidar la salud a largo plazo”, señaló la médica María Cecilia Torroija. Aunque en la mayoría de los casos la infección se resuelve sola, cuando persiste puede derivar en lesiones precursoras y, en algunos casos, en cáncer.
Calendario de vacunación en retroceso y riesgo de reaparición de enfermedades
En el marco del Día Internacional de la Concientización sobre el VPH, expertos advierten que la baja cobertura de esta vacuna forma parte de un deterioro general del cumplimiento del Calendario Nacional de Vacunación. Los últimos datos oficiales del Ministerio de Salud muestran coberturas pediátricas que, en 2025, se ubicaron mayoritariamente entre el 70% y el 85%, con fuertes disparidades provinciales y una constante: muchas familias inician los esquemas, pero no los completan.
Fernando Burgos (M.N. 81.759), pediatra y jefe de la Sección Ambulatoria de Pediatría del Hospital Austral, subrayó: “Argentina cuenta con uno de los calendarios de vacunación más completos de la región. El desafío actual es el cumplimiento. Para que la protección sea efectiva, es fundamental que las familias y los equipos de salud revisen el carnet de vacunación y aprovechen cada consulta médica para verificar que las dosis estén al día”.
- En vacunas como rotavirus, quíntuple/séxtuple o poliomielitis (IPV), la cobertura desciende varios puntos entre la primera dosis y las siguientes.
- Los refuerzos muestran las cifras más bajas, en algunos casos por debajo del 70%.
- En la segunda infancia, los refuerzos de triple viral y varicela apenas rondan entre el 45% y el 47%.
Segunda infancia y adolescencia, los eslabones más débiles
El tramo más crítico del calendario se ubica en la segunda infancia. A los cinco años, más de la mitad de los niños no reciben los refuerzos necesarios contra enfermedades que continúan circulando o que podrían reemerger si la cobertura sigue cayendo. Esto implica un retroceso en logros históricos del sistema de salud argentino, que había logrado controlar patologías prevenibles mediante vacunas.
“A medida que los chicos crecen, disminuye la frecuencia de las consultas pediátricas y eso impacta directamente en la vacunación. Al quedar dosis pendientes, se genera una falsa sensación de protección, cuando en realidad la inmunidad plena se logra con el esquema completo”, advirtió Burgos.
La misma tendencia se observa en la adolescencia, con un impacto directo en la vacunación contra el VPH. De acuerdo con datos de la Dirección de Control de Enfermedades Inmunoprevenibles, la cobertura de la vacuna contra el VPH en 2024 alcanzó apenas el 55,5% en mujeres y el 50,9% en varones. Entre 2015 y 2024, la cobertura descendió del 87% al 55% en mujeres y del 71% al 51% en varones, lo que deja a miles de jóvenes sin la protección necesaria frente a un virus que puede provocar cáncer años más tarde.
Especialistas insisten en revisar el carnet de vacunación, completar esquemas atrasados y aprovechar cada contacto con el sistema de salud para recuperar dosis perdidas, con el objetivo de evitar la reaparición de enfermedades que se creían superadas.
Frente a este escenario, los equipos de salud recomiendan reforzar las campañas de información, reactivar operativos territoriales y fortalecer la educación sexual integral en escuelas y familias, como herramientas clave para mejorar la adherencia al calendario, sostener la confianza en las vacunas y proteger la salud de las próximas generaciones.

