Guatemala en alerta naranja por la erupción del volcán de Fuego

NewsITe
Las autoridades de Guatemala declararon la alerta naranja ante el aumento súbito de la actividad del volcán de Fuego, uno de los más peligrosos de Centroamérica. La medida fue adoptada por la Coordinadora Nacional para la Reducción de Desastres (Conred), que elevó el nivel de vigilancia al paso previo de la emergencia roja debido a la intensidad de las explosiones y la emisión de cenizas.
Ubicado a unos 35 kilómetros al suroeste de la Ciudad de Guatemala, el volcán de Fuego comenzó a expulsar abundante lava, gases y densas nubes de material volcánico. Aunque en las primeras horas del lunes el fenómeno pareció disminuir, la actividad se recrudeció durante la noche y la madrugada siguiente, generando preocupación en comunidades cercanas y organismos de socorro.
Según los reportes oficiales, las explosiones continuas formaron una columna de ceniza que alcanzó aproximadamente los 6.000 metros de altura. A la vez, se registraron flujos piroclásticos que descendieron con rapidez por las laderas, impactando especialmente en las barrancas Seca y Ceniza, zonas históricamente vulnerables por su cercanía a los cauces naturales del volcán.
Evacuaciones preventivas y rutas bloqueadas
Frente al riesgo inminente para la población, equipos de bomberos y personal de emergencia organizaron evacuaciones asistidas en la aldea El Porvenir, trasladando a las familias hacia albergues temporales habilitados por la Conred. Como parte del operativo de prevención, el gobierno guatemalteco dispuso el cierre total de la Ruta Nacional 14 desde las 21 del lunes, con el objetivo de evitar accidentes ante la posible caída de material incandescente y flujos de lodo caliente.
El volcán de Fuego es un estratovolcán que se eleva a 3.763 metros sobre el nivel del mar y registra una actividad frecuente. En diciembre pasado se produjo otro episodio relevante, aunque sin el impacto del estallido del 3 de junio de 2018, considerado el evento más devastador de las últimas décadas: en aquella oportunidad, varias comunidades quedaron sepultadas bajo flujos piroclásticos, con un saldo oficial de 202 personas fallecidas y 229 personas reportadas como desaparecidas.
Monitoreo permanente y recomendaciones a la población
El Instituto Nacional de Sismología, Vulcanología, Meteorología e Hidrología (Insivumeh) mantiene personal técnico desplegado en la zona para seguir de cerca la evolución del proceso eruptivo. Además de medir la altura de la columna de cenizas y la dirección del viento, los especialistas evalúan el posible alcance de los materiales expulsados, que ya afectan a diversas comunidades rurales en los alrededores del volcán.
- Se recomienda a las familias contar con un plan de evacuación y un kit de emergencia con agua, alimentos no perecederos y documentación básica.
- Las autoridades insisten en no acercarse a los cauces de ríos ni barrancas cercanas al volcán por el riesgo de lahares y flujos de lodo caliente.
- Se pide a la población seguir únicamente la información oficial difundida por Conred e Insivumeh y atender de inmediato los llamados de autoevacuación.
“Es fundamental que las comunidades sigan las instrucciones de los sistemas de alerta temprana y se mantengan informadas por canales oficiales para reducir al máximo el riesgo de víctimas”, remarcan desde los organismos de protección civil.
Mientras continúa el monitoreo permanente, las autoridades guatemaltecas no descartan elevar el nivel de alerta si la actividad volcánica se intensifica. La experiencia de erupciones anteriores, en particular la tragedia de 2018, marca el pulso de las decisiones oficiales, que apuntan a priorizar la prevención, la rápida evacuación y la protección de la vida de las personas que habitan en las laderas del volcán de Fuego.

