Un especialista israelí advierte por represalias iraníes

NewsITe
Un reconocido experto israelí en temas de paz y seguridad internacional advirtió que el mundo atraviesa una fase de alta tensión tras los recientes ataques de Estados Unidos e Israel contra objetivos vinculados a Irán. Según planteó, existe la posibilidad concreta de que Teherán responda con acciones terroristas fuera de sus fronteras, por lo que recomendó extremar la prudencia y las medidas de prevención a escala global.
El politólogo Ariel Kacowicz, profesor de la Universidad Hebrea de Jerusalén y especialista en conflictos internacionales, sostuvo en diálogo con Radio Rivadavia que “hay que tomar precauciones en todo el mundo”, al considerar que el régimen iraní podría optar por ataques asimétricos y operaciones encubiertas como forma de represalia. Sus declaraciones se enmarcan en un escenario de creciente confrontación entre Washington, Tel Aviv y Teherán.
El académico describió la ofensiva militar del último sábado contra instalaciones relacionadas con Irán como “una sorpresa táctica increíble que los iraníes no esperaban” y la definió como “una operación brillante en términos de inteligencia”. Sin embargo, advirtió que el éxito puntual de la operación no implica que el conflicto esté resuelto ni que el régimen de los ayatolás esté cerca de caer.
Kacowicz subrayó la necesidad de diferenciar entre objetivos militares concretos —como frenar el programa nuclear, limitar el desarrollo de misiles balísticos o debilitar a las milicias aliadas de Irán en la región— y la idea mucho más compleja de un cambio de régimen. “Si el objetivo es neutralizar a Irán en el plano nuclear y balístico es una cosa; cambiar el régimen es otra, mucho más complicada y que debe encararse con extrema cautela”, señaló.
Diferencias estratégicas entre Estados Unidos e Israel
De acuerdo con información recogida por la Agencia Noticias Argentinas, Kacowicz remarcó que los intereses de Estados Unidos y de Israel no son idénticos. Mientras en sectores israelíes predomina la convicción de que el régimen iraní es intrínsecamente hostil y debería ser reemplazado, la Casa Blanca, bajo el liderazgo de Donald Trump, ha enfatizado más el discurso de apoyar al “pueblo iraní” que el de impulsar abiertamente un cambio de gobierno en Teherán.
Como ejemplo de la complejidad del escenario interno iraní, el especialista mencionó las declaraciones del líder de la transición, Ali Larijani, quien desmintió públicamente la versión de Trump según la cual ya existirían contactos preliminares y disposición de las autoridades iraníes a negociar con Washington. Ese contrapunto ilustra, según Kacowicz, la distancia entre la retórica estadounidense y la percepción del poder iraní.
El académico recordó además que la historia reciente muestra los límites de las intervenciones externas para “cambiar regímenes”. En ese sentido, comparó la situación actual con la invasión de Estados Unidos a Irak hace poco más de dos décadas: “Depusieron a Sadam Husein pero luego surgió el Isis, que resultó aún peor”, ejemplificó, aludiendo a los efectos no deseados de las operaciones militares.
Tensión interna en Irán y preocupación en Israel
Kacowicz también hizo foco en el plano interno iraní y en las graves denuncias sobre violaciones a los derechos humanos. Recordó que durante las protestas populares de enero pasado las fuerzas de seguridad del régimen habrían reprimido con extrema dureza, con un saldo de entre 10.000 y 20.000 muertos, según estimaciones que manejan analistas y organizaciones opositoras.
“Para los israelíes no hay diferencias entre moderados y halcones dentro del régimen iraní; todos forman parte de una estructura que consideran atroz, especialmente hacia su propia población”, explicó. Esa percepción alimenta en Israel una corriente de opinión que ve con buenos ojos un eventual colapso del gobierno de Teherán, aunque los especialistas insisten en que un proceso de ese tipo entraña riesgos enormes de inestabilidad regional.
En este contexto, la advertencia de “tomar precauciones en todo el mundo” no apunta solo a las potencias involucradas directamente en el conflicto, sino también a países aliados y a naciones alejadas geográficamente de Medio Oriente, que podrían convertirse en blancos de ataques terroristas o cibernéticos. La recomendación de Kacowicz es reforzar la cooperación en inteligencia, mejorar los protocolos de seguridad y evitar decisiones impulsivas que escalen aún más la confrontación.
“Históricamente Estados Unidos no ha sido muy bueno en el tema de cambiar un régimen”, resumió el experto, al evocar el precedente de Irak y advertir sobre los costos imprevisibles de una apuesta similar en Irán.
Con el tablero de Medio Oriente nuevamente encendido, la mirada de los gobiernos y organismos internacionales se centra ahora en cómo responderá Irán y en si la comunidad internacional logrará contener una escalada mayor que podría tener efectos económicos, políticos y de seguridad a escala planetaria.

