Alberto Fernández defendió su gestión y cuestionó el rumbo económico

NewsITe
El expresidente Alberto Fernández reapareció públicamente con un fuerte mensaje político en el que defendió los resultados de su gestión y lanzó duras críticas al actual Gobierno nacional. En un análisis marcado por la preocupación por la economía real, el exmandatario aseguró que muchos argentinos “votaron a su verdugo” al optar por el proyecto que hoy conduce la Casa Rosada.
Fernández reconoció que su administración convivió con una inflación elevada, a la que calificó como “dramática” y un verdadero “trauma” para la sociedad. Sin embargo, sostuvo que durante su mandato se priorizó la protección del ingreso de los trabajadores mediante paritarias libres y políticas activas para sostener el empleo formal. Según remarcó, dejó “la tasa de desempleo más baja de la historia de la democracia” y con negociaciones colectivas en funcionamiento permanente.
De acuerdo con los datos que mencionó, esa dinámica permitió que el salario real tuviera una mejora acumulada de entre el 2% y el 2,5% a lo largo de sus cuatro años de gobierno, logrando –siempre según su mirada– ganarle a la inflación en términos de poder de compra. En esa línea, reivindicó el rol del Estado como regulador y como sostén de la industria nacional en un contexto global atravesado por la pandemia de COVID-19 y la volatilidad de los mercados internacionales.
Críticas a la recesión y advertencia por el cierre de pymes
El eje más contundente de su intervención estuvo dirigido a la situación económica actual. Fernández describió un escenario de “economía estancada, sin crecimiento y sin producción”, al tiempo que cuestionó el enfoque oficial, al que acusó de desatender a las economías regionales y aplicar un ajuste que repercute con fuerza en el entramado productivo.
Para dimensionar el impacto de la recesión, el exjefe de Estado citó cifras que atribuye a fuentes oficiales y privadas. Aseguró que en los últimos meses cerraron alrededor de 30.000 empresas en todo el país, de las cuales cerca del 90% eran pequeñas y medianas firmas con menos de diez empleados. Ese fenómeno, señaló, golpea de lleno en el empleo registrado, en el consumo interno y en la ya debilitada clase media argentina.
- Defensa de su gestión en materia laboral y de salarios.
- Cuestionamientos al plan económico vigente por su impacto recesivo.
- Advertencia por el cierre masivo de pymes y la pérdida de puestos de trabajo.
“Estamos en una economía estancada, sin crecimiento, sin producción y desatendiendo las economías regionales”, advirtió Alberto Fernández, al trazar un contraste entre su gobierno y la situación actual.
Con este diagnóstico, el dirigente peronista buscó reposicionarse dentro del debate político y económico, presentando a su gestión como un período orientado a preservar el empleo y la producción, frente a un modelo que –según advirtió– puede profundizar la recesión y agravar las tensiones sociales en la Argentina.

