El presidente Alberto Fernández y el cotitular de la CGT y secretario adjunto de Camioneros, Pablo Moyano, se reunieron para almorzar en su despacho en la Quinta de Olivos, en medio de la interna de la central y del oficialismo.

Trascendió que se trató de un buen encuentro, interpretado como un respaldo de Moyano a la gestión del Gobierno y una forma de bajarle el tono a la pelea dentro de la central trabajadora.
El líder Camionero se había diferenciado en las últimas semanas de sus pares de la CGT, Héctor Daer y Carlos Acuña, y había lanzado advertencias al Gobierno sobre salir a la calle ante posibles ajustes que podría provocar el acuerdo alcanzado con el Fondo Monetario Internacional (FMI).
Antes de ir a Balcarce 50, Pablo Moyano pasó por el Senado, donde impulsado por el kirchnerismo comenzó el debate del proyecto que busca crear un fondo destinado a pagar la deuda pública con el Fondo Monetario Internacional (FMI) a partir de fondos fugados.

