
Si bien el Manchester City comenzó ganando el partido demostrado el juego al que está acostumbrado, no contaba con que un equipo árabe le jugara de igual a igual y terminara eliminándolo del Mundial de Clubes. Fue 4-3 en el alargue.
El primer tanto del conjunto ingles llegó en los primeros diez minutos de juego, luego de que Tijjani Reijnders armara una gran jugada para la izquierda y tirara un centro. Tras un cruce fallido de Renan Lodi, Bernardo Silva marcó el 1-0.
Los ciudadanos dominaban el encuentro y generaban situaciones de gol, pero frente al arco estaba Bounou que contenía las pelotas que le tiraran.
Antes de irse al vestuario, Marcos Leonardo tuvo la chance de igualar el partido, pero su cabezazo salió defectuoso y no pudo convertir. Luego de reingresar a la cancha tras el entretiempo, fue ese mismo jugador quien ahora no falló y empató el partido. El Al Hilal había salido decidido a vencer.
Cinco minutos más tardes llegaría la ventaja árabe, luego de que Mal om cruzara toda la cancha corriendo y lograda poner el 2-1. Aunque la felicidad durara poco, porque enseguida Haaland ponía el 2-2.
A partir de allí, el partido se hizo ida y vuelta y ambos equipos brindaron un espectáculo único.
El City tuvo chances de ponerse en ventaja pero desperdició algunas chances. El Al Hilal, en cambio, aguantó el empate llevando el encuentro al alargue.
En los primeros minutos, Kalidou Koulibaly ganó en las alturas después de un saque de esquina que ejecutó Ruben Neves y llegó el 3-2 para los árabes. La alegria duró poco, ya que Phil Foden le ganó las espaldas a todos los defensores del Al Hilal y estanpó nuevamente la igualdad. Estaban 3-3.
El toque final lo dió Marcos Leonardo, marcando el 4-3 definitivo, tras un rebote de Ederson, sacó ventaja y selló así una hazaña en el mundo del fútbol: eliminar a uno de los más poderosos de Europa y gran candidato a ganar el Mundial de Clubes.

