Una investigación basada en documentación presentada ante la Inspección General de Justicia reveló un crecimiento patrimonial millonario de la Fundación Faro, de Agustín Laje. El organismo requirió información sobre el origen de los fondos y la identidad de los donantes.

La Fundación Faro, presidida por Agustín Laje y considerada uno de los principales espacios de producción intelectual vinculados al universo libertario, quedó bajo la lupa luego de que una investigación periodística revelara un crecimiento patrimonial superior al 35.000% en apenas un año.
De acuerdo con la información difundida por Chequeado a partir de balances presentados ante la Inspección General de Justicia (IGJ), la entidad pasó de declarar un patrimonio cercano a los $12 millones en 2023 a más de $4.394 millones en 2024. El salto patrimonial llamó la atención por su magnitud y derivó en requerimientos formales de información por parte del organismo de control.
Según la documentación analizada, la fundación declaró ingresos por casi $5.000 millones bajo el concepto “Donaciones, cursos, talleres y prevención”, aunque los balances públicos no detallan quiénes realizaron esos aportes ni cuánto dinero aportó cada contribuyente.
La intervención de la IGJ
La investigación sostiene que la Inspección General de Justicia inició actuaciones para obtener información adicional sobre la procedencia de los fondos declarados por la organización.
Entre los datos requeridos figurarían la identificación de los donantes, los montos aportados y las fechas en las que se realizaron las contribuciones. También se menciona la necesidad de incorporar documentación complementaria vinculada a las presentaciones efectuadas ante el organismo.
El foco de las actuaciones no está puesto únicamente en el volumen de recursos administrados por la fundación, sino también en los mecanismos de transparencia y rendición de cuentas respecto de los fondos recibidos.
Hasta el momento, la documentación difundida no atribuye delitos ni contiene conclusiones judiciales sobre la entidad o sus autoridades. Sin embargo, el fuerte incremento patrimonial y los requerimientos formulados por la IGJ colocaron a la fundación en el centro del debate público.
Ingresos millonarios e inversiones financieras
Otro de los aspectos señalados en la investigación es el destino de una parte importante de los recursos declarados por la organización.
Según los balances analizados, la Fundación Faro habría destinado más de $4.188 millones a inversiones financieras. Entre ellas figuran fondos comunes de inversión, Letras del Tesoro y otros instrumentos de colocación de capital.
La investigación sostiene que una porción significativa de los recursos recibidos no fue destinada directamente a actividades académicas o de formación, sino que quedó vinculada a operaciones financieras realizadas por la entidad.
Ese dato se sumó a los interrogantes planteados sobre el origen de los aportes y la identidad de quienes financiaron el crecimiento patrimonial registrado durante el último ejercicio.
La cercanía de Agustín Laje con Javier Milei
Agustín Laje es uno de los intelectuales más identificados con el ideario político y cultural que acompaña al presidente Javier Milei. Durante los últimos años se convirtió en una de las voces más influyentes del espacio libertario y mantuvo una activa participación en debates vinculados a la política, la educación, la cultura y el rol del Estado.
Además de compartir buena parte de los postulados ideológicos del oficialismo, Laje participó de actividades políticas, académicas y comunicacionales ligadas al universo libertario, consolidándose como una de las figuras de referencia para sectores que respaldan al Gobierno nacional.
La Fundación Faro nació precisamente con el objetivo de desarrollar formación, producción de contenidos y elaboración de ideas alineadas con ese espacio político. Por ese motivo, el crecimiento patrimonial de la entidad y las preguntas sobre su financiamiento adquirieron una relevancia que trasciende a la propia organización y alcanzan al entorno intelectual más cercano al oficialismo.

