El derrumbe ocurrió en el primer piso de la terminal del Aeroparque, en una zona gastronómica cercana al embarque internacional. No hubo heridos y se activaron controles preventivos.

Una parte del techo del primer piso del Aeroparque Jorge Newbery se desplomó este martes por la mañana en un sector cercano al área de embarque internacional. El incidente se produjo en una zona gastronómica de alta circulación, donde funcionan locales como Starbucks y Le Pain Quotidien, sin que hasta el momento se registraran personas heridas.
De acuerdo con los primeros testimonios, el desprendimiento se produjo luego de la fuerte tormenta que afectó al Área Metropolitana de Buenos Aires. La acumulación de agua sobre la cubierta habría generado una sobrecarga en la estructura, lo que derivó en el colapso de una sección del cielorraso y en una intensa caída de agua hacia el interior de la terminal aérea.
El impacto del derrumbe y la reacción en la terminal
Un video registrado por una pasajera que se encontraba en el lugar muestra el momento posterior al desprendimiento, cuando una gran masa de agua irrumpe hacia el interior del edificio y sorprende a quienes transitaban por el área de embarque. Fuentes aeroportuarias señalaron que la situación “no pasó a mayores de milagro”, teniendo en cuenta el flujo habitual de personas que circula por ese sector en horas de la mañana.
El incidente se concentró en el primer piso, en el corredor que conecta el área gastronómica con el sector de embarque internacional. La planta baja, donde se ubica el área de check-in, no resultó afectada, por lo que las tareas de recepción de pasajeros y despacho de equipaje continuaron con relativa normalidad.
Operativo de seguridad y evaluación de daños
Minutos después del derrumbe, personal de seguridad aeroportuaria y equipos de mantenimiento se hicieron presentes para acordonar la zona afectada e impedir el paso de pasajeros y trabajadores. En paralelo, comenzaron las tareas de inspección para determinar el alcance de los daños materiales y evaluar posibles riesgos estructurales en sectores linderos.
Al cierre de esta información, se aguardaba un parte oficial de las autoridades del aeroparque y de la empresa concesionaria, con precisiones sobre eventuales demoras en vuelos internacionales, modificaciones en las puertas de embarque y posibles reubicaciones de pasajeros en otras salas de espera.
El episodio volvió a poner en discusión el estado del mantenimiento y las condiciones de infraestructura en una de las principales terminales aéreas del país, recientemente renovada y con un intenso movimiento diario de vuelos de cabotaje y regionales.

