Aeroparque tendrá un cierre total de 55 horas para mantenimiento de pista

NewsITe
El Aeroparque Jorge Newbery de la Ciudad de Buenos Aires suspenderá todas sus operaciones durante 55 horas consecutivas en agosto, para ejecutar tareas de mantenimiento integral en su pista principal. El cierre comenzará al mediodía del martes 25 de agosto y se extenderá hasta el mediodía del jueves 27, según informaron autoridades de Aeropuertos Argentina en una conferencia de prensa de la que participó la agencia Noticias Argentinas.
La intervención forma parte del plan estratégico de infraestructura que la concesionaria viene desarrollando en la terminal aérea metropolitana, en un contexto de fuerte incremento de la actividad. Actualmente, Aeroparque registra picos de hasta 440 vuelos diarios y mantiene una tendencia de crecimiento tanto en vuelos domésticos como internacionales y ejecutivos, lo que exige mantener los estándares de seguridad y operatividad de la pista en niveles óptimos.
Desde la empresa remarcaron que el cronograma de trabajos fue coordinado con los organismos aeronáuticos y las compañías aéreas, con el objetivo de minimizar el impacto en los pasajeros y en la programación de vuelos. Durante la ventana de cierre, los vuelos serán reprogramados o derivados a otros aeropuertos, principalmente al Aeropuerto Internacional de Ezeiza, tal como sucede en este tipo de intervenciones programadas.
Segunda etapa de un plan de inversión millonario
Las tareas de mantenimiento de pista se enmarcan en la segunda etapa del plan integral de obras para Aeroparque, que contempla una inversión total superior a los 85 millones de dólares. La primera fase concluyó con la ampliación de la Plataforma Norte, lo que permitió incrementar la capacidad operativa; la mejora del Punto de Inspección y Registro (PIR) doméstico y la ampliación del hall de check-in, además de nuevas vialidades en Arribos Internacionales para hacer más cómodo el paso de los pasajeros por la terminal.
En esta nueva etapa, el foco está puesto en mejorar la experiencia del pasajero y optimizar el uso de los espacios. En el preembarque nacional se intervendrán unos 2.800 m² y se sumarán alrededor de 400 m² adicionales, integrando áreas públicas para ganar en funcionalidad. Se incorporarán 1.960 m² nuevos para locales comerciales, incluyendo la nueva Sala Amae Lounge, más superficie gastronómica y ampliación del área de tiendas.
Más servicios, tecnología y capacidad para una terminal estratégica
El sector internacional también será objeto de una profunda transformación. Está prevista la intervención de unos 9.300 m², con una ampliación cercana a los 1.000 m² que permitirá mejorar la circulación y la capacidad de embarque. El proyecto incluye 5.050 m² destinados a locales comerciales, tres nuevos espacios gastronómicos, la ampliación del Duty Free y una nueva sala VIP con vista al río.
Las áreas de control de la Policía de Seguridad Aeroportuaria (PSA) y Migraciones pasarán a contar con 2.310 m², mientras que se incorporará un nuevo núcleo para arribos y partidas remotas, facilitando conexiones y operaciones especiales. También se sumará un corredor específico para arribos y más espacio para el embarque flex, que integra las áreas nacional e internacional según la demanda.
- 55 horas de cierre total de operaciones para mantenimiento de pista.
- Más de 85 millones de dólares de inversión en obras de infraestructura.
- Ampliación de preembarque nacional e internacional, salas VIP y áreas comerciales.
- Refuerzo de controles de seguridad y optimización de flujos de pasajeros.
“Aeroparque es una terminal en constante evolución. Buscamos responder adecuadamente a una demanda de operaciones que crece año tras año y superar las expectativas de nuestros pasajeros, adelantándonos a sus necesidades”, señaló Federico Laborde, gerente general de la unidad de negocios Centro de Aeropuertos Argentina.
El programa integral de obras fue diseñado junto al Organismo Regulador del Sistema Nacional de Aeropuertos (Orsna) y apunta a consolidar el rol estratégico de Aeroparque en la región. Con cifras récord de pasajeros y operaciones, la terminal porteña se prepara para una nueva etapa de expansión, en la que las mejoras en infraestructura, tecnología y servicios buscarán sostener el crecimiento sin resignar confort ni seguridad.

