Las principales aerolíneas del mundo expresaron su preocupación por el encarecimiento del combustible y los problemas en la cadena de suministro. La falta de aeronaves más eficientes está elevando los costos operativos y complicando los planes de renovación de flota.

Las principales aerolíneas del mundo advirtieron sobre el impacto que generan el aumento de los costos operativos y las demoras en la entrega de nuevas aeronaves. El planteo se realizó durante la 82.ª Asamblea General Anual de la Asociación Internacional de Transporte Aéreo (IATA), que se desarrolla en Río de Janeiro.
La combinación de combustible caro, problemas de suministro y una flota cada vez más envejecida se convirtió en una de las principales preocupaciones para la industria. Según los directivos del sector, esta situación afecta la rentabilidad de las compañías y retrasa los planes de modernización necesarios para mejorar la eficiencia y reducir emisiones.
Una flota más vieja y menos eficiente
El director general de IATA, Willie Walsh, señaló que actualmente existen más de 18.000 aeronaves pendientes de entrega en todo el mundo. Sin embargo, los fabricantes continúan acumulando retrasos tanto en la producción de aviones como de motores.
Como consecuencia, la edad promedio de la flota global alcanzó los 15,2 años, el nivel más alto registrado hasta el momento.
“La falta de más de 5.000 aeronaves de reemplazo, más eficientes en consumo de combustible, que habíamos previsto, implica la pérdida de mejoras en la eficiencia, sin mencionar el aumento de las tarifas de arrendamiento y los mayores costos de mantenimiento”, afirmó Walsh.
Según estimaciones de la entidad, las fallas en la cadena de suministro provocarán pérdidas por al menos 11.000 millones de dólares para las aerolíneas durante 2025.
El desafío de renovar las flotas
La demora en la llegada de aeronaves de nueva generación impacta directamente sobre las estrategias de renovación de las compañías.
Los nuevos modelos permiten reducir el consumo de combustible, disminuir costos operativos y avanzar hacia los objetivos de descarbonización que la industria fijó para 2050.
Sin embargo, la escasez de entregas obliga a muchas empresas a mantener en servicio aviones más antiguos, con mayores requerimientos de mantenimiento y menor eficiencia energética.
Esta situación también condiciona los planes de expansión y apertura de nuevas rutas, ya que limita la disponibilidad de equipos para atender una demanda que continúa recuperándose en distintas regiones del mundo.
Aerolíneas Argentinas busca incorporar nuevas aeronaves
En el marco de la Asamblea de IATA, Aerolíneas Argentinas mantuvo reuniones con fabricantes y empresas de leasing para avanzar en la renovación de su flota.
La delegación argentina estuvo encabezada por el presidente de la compañía, Fabián Lombardo, acompañado por Leandro Serino y Facundo Del Villar.
Fuentes de la empresa indicaron que se trabaja en un anuncio para incorporar al menos seis aeronaves Boeing 737 Max 10 y Airbus A330-neo.
Los Boeing 737 Max 10 estarían destinados a reforzar las operaciones de cabotaje y regionales. Con capacidad para 220 pasajeros, permitirían aumentar la oferta en rutas de alta demanda como Bariloche, Iguazú y Ushuaia.
Por su parte, los Airbus A330-neo reemplazarían progresivamente a los actuales A330-200 utilizados en vuelos de largo alcance. Los nuevos equipos ofrecen menores consumos de combustible, una reducción en la huella de carbono y mejoras en el confort para los pasajeros.
Desde la compañía destacaron además el interés que despertó entre fabricantes y operadores internacionales el proceso de saneamiento financiero encarado por Aerolíneas Argentinas en los últimos años.
Cambios en la conducción de IATA
La Asamblea General también formalizó el cambio de autoridades dentro de la organización.
Roberto Alvo, director ejecutivo de LATAM Airlines Group, asumió como presidente de la Junta Directiva de IATA por el plazo de un año.
El ejecutivo se convirtió así en el 84.º presidente del Consejo de Administración de la entidad y sucedió a Luis Gallego, CEO de International Airlines Group (IAG), quien continuará integrando el organismo.
Mientras la demanda de viajes continúa recuperándose, las compañías aéreas enfrentan un escenario marcado por mayores costos, limitaciones en la renovación de flota y desafíos vinculados a la sostenibilidad. Para la industria, la capacidad de incorporar aeronaves más modernas será uno de los factores decisivos para sostener la competitividad y la rentabilidad durante los próximos años.

