Así lo confirmó la Federación Industrial Panaderil de la provincia de Buenos Aires. “Es una situación que nos duele, porque sabemos que no puede faltar el pan en la mesa de ninguna familia argentina”, afirmaron desde el sector. Aunque desde las panaderías de nuestra ciudad se mostraron cautelosos y aseveraron que intentarán “aguantar” el precio el mayor tiempo posible, con lo cual podría retrasarse la suba en mostrador.

De la Redacción de EL NORTE
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El presidente de la Federación Industrial Panaderil de la provincia de Buenos Aires, Raúl Santoandré, adelantó que tanto el pan como los productos panificados aumentarán entre un 20 y un 25 por ciento. “No nos queda otra alternativa”, afirmó en un comunicado. El argumento de la suba fue el contexto inflacionario desalentador.
“Es una situación que nos duele, porque sabemos que no puede faltar el pan en la mesa de ninguna familia argentina, por eso siempre colaboramos con todo lo que podemos, pero la realidad es que los incrementos de precios son desmedidos y si no aumentamos también nosotros, muchas panaderías no podrán abrir sus persianas”, declaró el referente del sector.
Las panaderías de nuestra ciudad no escapan a dicha realidad y luchan a diario con la suba de los insumos que afecta su negocio. Sin embargo, consultados por EL NORTE, varios referentes de panaderías céntricas aseguraron que maximizarán esfuerzos para mantener los precios de mostrador el mayor tiempo posible.
Hasta ayer, el kilo de pan en el centro rondaba entre los 140 y 260 pesos -según la panadería- y la docena de facturas entre 430 y 600 pesos. Habrá que ver si esos valores logran mantenerse en los próximos días.
Esfuerzo y malestar
“Sabemos del aumento que anunció la Federación, aunque en general acá suele llegar más tarde. Todo depende de nuestros proveedores y los costos de los insumos, porque nosotros dependemos de ellos ya que somos el último eslabón antes de la venta al público. No tiene que ver con una ganancia nuestra”, declaró un trabajador panadero local. Al tiempo que lamentó los valores a los que hoy ya se manejan los productos del sector: “A mí me da vergüenza vender la docena de facturas a 600 pesos, porque ya la gente no puede comprar como antes unas facturas para ir al parque a tomar mate y ser el nexo popular de encuentro entre familia y amigos, lo tienen que pensar porque la plata no alcanza. Estamos subsistiendo, vas al supermercado y no podés llenar el changuito, y lo mismo pasa en todos los rubros”.
En el mismo tono, la empleada de una panadería, con 13 años de trabajo en ese puesto, manifestó que “los clientes están muy atentos al precio y cuando hay aumento la queja no se hace esperar, porque todo aumenta y ya no les alcanza”. “Lo mismo me pasa a mí cuando voy a comprar cualquier producto”, agregó.
Inflación
Luego del 50,9% de inflación que se registró en 2021 -según el Indec- la suba de precios no cede. En el primer mes del año mostró un nivel cercano al 4%, levemente por encima del 3,8% mensual de diciembre con que cerró el año pasado según las primeras mediciones de consultoras privadas, mientras que en febrero continúan los aumentos.
“En las últimas semanas hubo aumentos en el combustible, en los servicios y en muchas de nuestras materias primas. Los huevos, por ejemplo, en 10 días aumentaron un 30%; el azúcar un 33%; los plásticos y el papel el 10%; la levadura un 35%, por lo que es inevitable para nosotros tener que trasladar esos aumentos a nuestros precios”, detalló el dirigente panadero bonaerense Raúl Santoandré, quien destacó que mantuvieron el precio del pan desde octubre.
La última medición de Indec, en diciembre de 2021, arrojó que la suba de Alimentos y bebidas no alcohólicas (4,3%) fue la de mayor incidencia en todas las regiones. Lo que más aportó en la división fue la suba de Carnes y derivados y, en menor medida, el pan y cereales y Leche, productos lácteos y huevos. El pan francés tipo flauta por kilo aumentó en el último año un 48,4% según el Indec.
Trabajador de una panadería céntrica
“A mí me da vergüenza vender la docena de facturas a 600 pesos, porque ya la gente no puede comprar como antes unas facturas para ir al parque a tomar mate y ser el nexo popular de encuentro entre familia y amigos, lo tienen que pensar porque la plata no alcanza”.

