Manuel Adorni y Pablo Quirno brindaron una conferencia de prensa en la Casa Rosada, donde destacaron el fortalecimiento de la relación bilateral con Estados Unidos y confirmaron que el acuerdo deberá ser ratificado por el Congreso.

NewsITe
El jefe de Gabinete, Manuel Adorni, encabezó este viernes una conferencia de prensa en la Casa Rosada junto al canciller Pablo Quirno, donde brindaron detalles del acuerdo comercial alcanzado entre Argentina y Estados Unidos. Durante la exposición, confirmaron que el entendimiento deberá ser ratificado por el Congreso de la Nación y subrayaron el fortalecimiento de la relación bilateral.
“Este acuerdo muestra y consolida nuestro liderazgo regional y es el fruto de los esfuerzos diplomáticos de esta gestión”, afirmó Adorni. Según precisó, el convenio contempla compromisos de inversión, acceso preferencial al mercado estadounidense para distintas industrias y la eliminación de aranceles recíprocos para 1.675 productos.
El jefe de Gabinete señaló que el acuerdo implica “un nuevo y enorme mercado para nuestras empresas” y destacó que se trata de un universo de “más de 340 millones de personas”. En esa línea, sostuvo que el entendimiento redundará en “más y mejores productos para nuestros consumidores”.
Al detallar los sectores alcanzados, Adorni mencionó la apertura ganadera recíproca y aseguró que Argentina “podría quintuplicar sus exportaciones de carne”, con impacto directo en provincias ganaderas como Buenos Aires. También indicó que Formosa, Misiones, Chaco, Corrientes y Entre Ríos podrán exportar productos forestales y de floricultura sin aranceles.
En el plano industrial, destacó la apertura del mercado estadounidense a medicamentos e insumos médicos argentinos, lo que permitirá exportaciones de alto valor agregado y beneficiará a provincias como Córdoba y Santa Fe. Bajo la misma lógica, agregó que el acuerdo también alcanzará a distritos mineros como Santa Cruz, San Juan, Mendoza, Jujuy, Salta y Catamarca.
“Es un acuerdo para las veinticuatro provincias argentinas y los cuarenta y siete millones de ciudadanos que tiene este país”, afirmó. Además, sostuvo que el entendimiento “consolida nuestra posición de liderazgo regional” y marca un rumbo basado en “el capitalismo y el libre comercio”.
Adorni contrastó el acuerdo con decisiones adoptadas por gestiones anteriores y recordó el rechazo al ALCA. “Vimos qué consecuencia tuvo esto para nuestro país: veinte años de estancamiento económico, ausencia de inversiones y aumento de la pobreza”, expresó. También cuestionó la política exterior previa y afirmó que Argentina quedó relegada del escenario global, al pasar de “firmar un pacto de impunidad con la República Islámica de Irán a firmar un acuerdo de libre comercio con la primera potencia mundial”.
Quirno, por su parte, sostuvo que el acuerdo no constituye un hecho aislado. “Es el resultado de una estrategia consistente, de una relación construida sobre la confianza y de una preparación seria y sostenida en el tiempo”, indicó. En ese marco, mencionó los avances en los acuerdos Mercosur-EFTA y Mercosur-Unión Europea, cuyos textos ya fueron enviados al Congreso para su tratamiento en sesiones extraordinarias, y el acuerdo con Singapur, que será remitido próximamente.
El canciller también destacó la profundización de vínculos con socios estratégicos a partir de la membresía argentina en el Consejo de Paz, una iniciativa impulsada por el presidente de Estados Unidos. Además, valoró el trabajo de los equipos técnicos de Cancillería, del Ministerio de Economía y del Ministerio de Regulación, junto con el acompañamiento de la embajada argentina en Washington.
“Esta es la expresión concreta de una Argentina que decidió anticiparse, ordenarse y actuar”, afirmó. También sostuvo que el país consolida “un modelo de apertura, de regulación y previsibilidad” orientado a transformar decisiones en resultados.
En relación con el contenido del acuerdo, Quirno subrayó el impacto comercial y el acceso al mercado estadounidense. “Nos da entrada a un mercado de 340 millones de habitantes, donde nuestros productos van a ser muy bien recibidos”, afirmó, y señaló que se trata de bienes complementarios con la economía norteamericana.
El canciller remarcó que se trata del primer tratado en América Latina que combina comercio e inversiones. Según explicó, las inversiones se canalizarán a través de un mejor marco normativo y regulatorio y contarán con financiamiento de organismos estatales de Estados Unidos, como el Exim Bank y la Development Finance Corporation (DFC).
En ese contexto, mencionó la participación argentina en una reunión ministerial sobre minerales críticos organizada por Estados Unidos. “Es muy importante estar sentados en esa mesa cuando Argentina tiene una proyección minera de estándar mundial”, afirmó, y señaló que ese sector puede generar un fuerte ingreso de divisas y exportaciones a futuro.
El acuerdo establece que Argentina priorizará a Estados Unidos como socio comercial y de inversiones en cobre, litio y otros minerales críticos, además de agilizar proyectos bajo el Régimen de Incentivos para Grandes Inversiones (RIGI) y facilitar la inversión en infraestructura minera. También prevé la ampliación de la cooperación en investigaciones antidumping y compensatorias, resguardando la Información Comercial Confidencial.
La apertura de mercados incluye la eliminación de aranceles para 1.675 productos argentinos en Estados Unidos, lo que permitirá reactivar exportaciones estimadas en USD 1.013 millones. A su vez, Argentina levantará tarifas para 221 posiciones arancelarias, reducirá al 2% las tasas aplicadas a veinte rubros —principalmente autopartes— y establecerá cuotas para automóviles, carne y productos agrícolas.

