La restricción regirá entre el 20 de diciembre y el 1 de febrero y alcanzará al ascenso por la Pared Sur, el esquí en glaciares, el parapente y el salto BASE. La medida busca evitar la sobrecarga de los equipos de rescate durante el período de mayor afluencia turística. El trekking y el andinismo tradicional seguirán habilitados.

El Gobierno de Mendoza dispuso nuevas restricciones para la práctica de actividades deportivas de alto riesgo en el Parque Provincial Aconcagua durante la próxima temporada de verano. La medida se aplicará entre el 20 de diciembre de 2026 y el 1 de febrero de 2027, coincidiendo con las semanas de mayor concurrencia de visitantes a uno de los principales destinos de montaña del país.
La decisión fue adoptada por la Dirección de Áreas Protegidas, dependiente del Ministerio de Energía y Ambiente provincial, con el objetivo de reducir los riesgos y garantizar la capacidad de respuesta de los equipos de asistencia médica, guardaparques y rescatistas ante posibles emergencias.
La prohibición comprende cuatro actividades: el ascenso por la Pared Sur del Aconcagua, el esquí en glaciares, el parapente y el salto BASE. Se trata de prácticas que, por su complejidad técnica y las condiciones en las que se desarrollan, pueden requerir operativos especiales de asistencia y evacuación.
La medida no implica un cierre general del parque ni la suspensión de todas las actividades deportivas. El senderismo y el andinismo tradicional podrán continuar desarrollándose bajo las condiciones habituales establecidas para el área protegida.
Uno de los principales argumentos de las autoridades es la presión que soportan los servicios de emergencia durante el verano. Entre fines de diciembre y comienzos de febrero, la cantidad de visitantes aumenta considerablemente y, con ella, la demanda de atención médica, controles y tareas de rescate en distintos sectores de la montaña.
En ese contexto, las disciplinas alcanzadas por la restricción pueden demandar recursos adicionales, como equipos especializados y evacuaciones terrestres o aéreas. La disponibilidad de helicópteros y personal de rescate es limitada, por lo que la coincidencia de varios incidentes podría dificultar la atención de situaciones críticas.
El director de Áreas Protegidas de Mendoza, Iván Funes Pinter, explicó que el objetivo es preservar los recursos operativos necesarios para responder a las emergencias durante las semanas de mayor actividad en el parque.
La normativa también contempla períodos en los que podrán solicitarse autorizaciones excepcionales para realizar estas prácticas. Las ventanas habilitadas serán del 1 de noviembre al 20 de diciembre de 2026 y del 1 de febrero al 30 de abril de 2027. Durante el período de prohibición, en cambio, no se otorgarán permisos individuales para desarrollar las actividades alcanzadas.
Quienes quieran obtener una autorización deberán presentar la solicitud con una anticipación mínima de 30 días hábiles. Además, tendrán que detallar las rutas, los itinerarios y los cronogramas previstos para la expedición. Cualquier modificación de esos planes deberá ser comunicada previamente y contar con la aprobación correspondiente.
La Dirección de Áreas Protegidas evaluará cada presentación y determinará la fecha autorizada para realizar la actividad. Asimismo, las condiciones meteorológicas y las necesidades operativas podrán motivar ajustes en las fechas previstas para los períodos habilitados.
El régimen incluye sanciones para quienes incumplan las condiciones establecidas. Las autoridades podrán ordenar la suspensión inmediata de la práctica e impedir que los responsables soliciten nuevas autorizaciones durante el resto de la temporada. También podrán aplicar las sanciones contempladas en la Ley Provincial 6045 de Áreas Naturales Protegidas.
Con estas disposiciones, Mendoza busca ordenar las actividades de mayor exigencia técnica durante el verano y priorizar la seguridad en una zona de alta montaña donde las condiciones naturales, la dificultad del terreno y la distancia respecto de los centros de asistencia pueden convertir cualquier incidente en una emergencia compleja.

