Absolvieron a Gustavo Herrera por el crimen de su hermana en Córdoba

NewsITe
La Cámara Criminal y Correccional de 3ª Nominación de Córdoba dio a conocer los fundamentos de la sentencia que absolvió a Gustavo Omar Herrera, quien había llegado a juicio acusado por la tentativa de homicidio criminis causa y el homicidio calificado por precio o promesa remuneratoria de su hermana, Gabriela Pérez, asesinada a balazos en septiembre de 2023 en las inmediaciones del club Yapeyú.
A mediados de octubre, un jurado popular ya lo había declarado inocente por unanimidad. Sin embargo, recién ahora se conocieron en detalle las razones jurídicas y probatorias que llevaron al tribunal a sostener que no había evidencia científica suficiente para afirmar que Herrera fue el autor del disparo que terminó con la vida de la joven de 22 años.
El tribunal, integrado por los vocales Gustavo Ispani, Ángeles Palacio y Leandro Quijada, junto con jurados populares, remarcó en su resolución que las pruebas producidas en el debate oral no permiten atribuirle con certeza la autoría del ataque. Por el contrario, los estudios antropométricos sobre la talla del tirador registrado en las cámaras de seguridad y la del imputado ubicaron a los jueces en un “estado de duda insuperable”.
Según los peritajes, la persona que se ve en las filmaciones del club tendría entre cinco y siete centímetros de diferencia de altura respecto de Herrera, de acuerdo con la técnica aplicada. Esa discordancia, sumada a otras inconsistencias, fue central para la decisión absolutoria.
Pericias, vestimenta y la figura del “estado de duda”
En su voto, la camarista Ángeles Palacio de Arato destacó que las pericias no permiten superar un nivel razonable de incertidumbre. Incluso citó el aporte del perito de control, quien sostuvo que se estaría frente “a dos personas distintas”, lo que terminó de inclinar la balanza a favor del beneficio de la duda a favor del acusado, principio clave del derecho penal argentino.
A esa diferencia física se sumó otro elemento: las prendas de vestir del tirador, tal como se observan en los videos, no coinciden con la ropa secuestrada a Herrera en la investigación. Para el tribunal, se trata de un indicio que refuerza el escenario de duda acerca de su participación directa en el crimen.
Descartan móvil gremial y apuntan a la barra de Talleres
Otro aspecto relevante del fallo fue la definición sobre el posible móvil del ataque. La sentencia descarta que el tiroteo estuviera vinculado a la conflictiva interna del Sindicato de Obreros y Empleados de Empresas de Limpieza, Servicios y Afines de Córdoba (Soelsac), hipótesis que había sobrevolado en un primer momento.
Para los jueces, las acciones desplegadas aquel día tuvieron su origen en una disputa por el control de “La Fiel”, la histórica barrabrava del Club Atlético Talleres de Córdoba. En esa línea, el imputado Adrián Vallejos reconoció que su conflicto con Hugo Cardozo, uno de los presuntos destinatarios del ataque a tiros, se circunscribía a su rol de referente de la barra y no a cuestiones gremiales.
La causa sigue abierta y buscan al presunto conductor
Vallejos ya fue condenado a ocho años de prisión como partícipe secundario de homicidio agravado por el uso de arma de fuego. Sin embargo, con la absolución de Herrera el expediente continúa abierto, ahora centrado en identificar y capturar al autor material del homicidio y a quienes integraron el grupo atacante.
En ese contexto, el fiscal general adjunto Héctor David y la fiscal de instrucción Silvana Fernández se reunieron en las últimas horas con la ministra de Seguridad de la Nación, Alejandra Monteoliva. Durante el encuentro solicitaron formalmente la colaboración de las fuerzas federales para localizar a César Luis Mendoza, señalado como el presunto conductor del vehículo utilizado por los sicarios en el ataque en el que fue asesinada Gabriela Pérez.
- La hipótesis fiscal es que Mendoza podría estar oculto en otra provincia o incluso en el exterior.
- Su paradero estaría vinculado a quienes habrían actuado como autores intelectuales del amedrentamiento que terminó en crimen.
La ministra Monteoliva se interiorizó sobre el curso de la investigación y analizó con los funcionarios cordobeses la posibilidad de emitir un alerta a todas las fuerzas federales para intensificar la búsqueda del prófugo.
Mientras la familia de Gabriela espera avances para conocer quiénes fueron los responsables del asesinato, la absolución de Herrera reconfigura el caso y pone el foco en las disputas internas de la barrabrava de Talleres y en la necesidad de esclarecer por completo un crimen que aún no encuentra a su autor material.

