A un mes de la épica remontada de Argentina ante Inglaterra

A 30 días de la noche que volvió a marcar a la Selección

Festejo de la Selección Argentina tras la remontada ante Inglaterra en Atlanta

NewsITe

Se cumple un mes de una de las noches más emocionantes que vivió la Selección argentina en los últimos años. El 15 de julio, en el imponente Mercedes-Benz Stadium de Atlanta, el equipo de Lionel Scaloni dio vuelta un partido que parecía perdido y venció 2-1 a Inglaterra para meterse en la final del Mundial 2026, sumando un nuevo capítulo a una rivalidad que atraviesa generaciones de hinchas.

El encuentro se había presentado cuesta arriba para la “Albiceleste”. Tras un primer tiempo cerrado, friccionado y cargado de tensión, Anthony Gordon abrió el marcador para Inglaterra a los 10 minutos del complemento. El gol dejó a los británicos a poco más de media hora de volver a una final mundialista después de seis décadas, mientras Argentina se veía obligada a arriesgar todo en ataque.

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Scaloni adelantó líneas, sumó futbolistas ofensivos y la Selección empezó a jugar cada pelota como si fuera la última. Sin embargo, el gol no llegaba y el reloj comenzó a transformarse en enemigo. Recién a los 40 minutos del segundo tiempo apareció el desahogo: Lionel Messi encontró a Enzo Fernández en la puerta del área y el mediocampista clavó un remate inolvidable para firmar el 1-1 y encender el delirio en las tribunas teñidas de celeste y blanco.

Cuando todo hacía pensar que la semifinal se definiría en el alargue, la historia guardaba una vuelta más. A los 47 minutos, Messi volvió a asumir el rol de conductor y lanzó un centro preciso que encontró la cabeza de Lautaro Martínez. El delantero conectó con autoridad y selló el 2-1 que ingresó de lleno en la memoria colectiva del fútbol argentino.

Una rivalidad marcada por noches históricas

El triunfo en Atlanta reavivó una relación cargada de historia entre Argentina e Inglaterra en los Mundiales. Aquella remontada se sumó a recuerdos imborrables como el duelo de México 1986, con los goles de Diego Maradona, y el cruce de Francia 1998, resuelto por penales. Otra vez, Argentina dejó en el camino a un rival que siempre despierta una motivación especial.

Con la victoria, la Selección se aseguró su segunda final mundialista consecutiva y prolongó durante cuatro días más el sueño del bicampeonato, que finalmente se frustraría ante España. El 19 de julio, en un partido ajustado, la Roja se impuso 1-0 en tiempo suplementario gracias a un tanto de Ferran Torres, evitando que el equipo de Scaloni levantara nuevamente la Copa del Mundo.

El legado de una generación dorada

  • Enzo Fernández apareció cuando quedaban apenas minutos para la eliminación.
  • Lautaro Martínez definió el partido cuando ya se pensaba en el alargue.
  • Lionel Messi participó decisivamente en las dos jugadas de gol.
  • La Selección alcanzó otra final y consolidó un ciclo de enorme regularidad.

“Cuando faltaban cinco minutos para quedarnos afuera apareció Enzo; cuando parecía inevitable el alargue apareció Lautaro; y detrás de los dos estuvo Messi”. Esa síntesis resume por qué la noche de Atlanta ya es considerada una de las grandes gestas de esta Selección.

A un mes de aquella remontada, el 2-1 frente a Inglaterra se recuerda como uno de los últimos grandes triunfos de una generación que llevó nuevamente a la Argentina al partido decisivo de un Mundial y reforzó el vínculo emocional entre la Selección y millones de hinchas a lo largo del país.

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