Aunque el salario mínimo supera los $296.000 en abril de 2025, su poder de compra sigue lejos de cubrir las necesidades básicas. En la previa del Día del Trabajador, el crecimiento nominal contrasta con una inflación que licúa mes a mes el ingreso mínimo legal.

De la redacción de EL NORTE
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En la antesala del Día Internacional del Trabajador, el salario mínimo, vital y móvil (SMVM) en Argentina alcanza los $296.832 mensuales, equivalentes a $1.484 por hora para trabajadores jornalizados. Aunque el número refleja un aumento intermensual del 1,5%, la suba es apenas una mueca frente al avance del costo de vida y el persistente deterioro del poder adquisitivo.
El SMVM, por definición, debería garantizar “alimentación adecuada, vivienda digna, educación, vestuario, asistencia sanitaria, transporte, esparcimiento, vacaciones y previsión” a una persona sin cargas de familia. Sin embargo, hoy no logra cubrir la canasta básica total que mide la pobreza, ni mucho menos la canasta básica total ajustada a una vida digna.
La suba anualizada del salario mínimo es del 46,37%, una cifra que contrasta con una inflación interanual que supera el 200% en la mayoría de las estimaciones privadas. Así, mientras el salario mínimo crece en valores nominales, pierde peso real mes a mes. A modo de comparación, en marzo de 2023, el SMVM equivalía a $69.500, lo que implica que en términos nominales se cuadruplicó en dos años, pero en dólares apenas subió de USD334,94 a USD284,25, según la cotización oficial promedio.
Desde 2010, el salario mínimo argentino ha mostrado un crecimiento sostenido en pesos, pero con fuertes oscilaciones en su valor real y en dólares. En enero de 2010, el SMVM era de $1.500, equivalente a USD392. Hoy, a pesar de estar en casi $297.000, su equivalente en dólares oficiales está por debajo de esa cifra de hace 15 años.
Los años más críticos en términos de deterioro del poder adquisitivo fueron 2018, 2019 y 2024, con incrementos del salario mínimo muy por debajo de la inflación y una devaluación que pulverizó los ingresos. En contraste, entre 2021 y 2023, los aumentos nominales fueron más agresivos, pero no lograron recomponer del todo el poder de compra.
La situación de los trabajadores desocupados tampoco es alentadora. La Prestación por Desempleo, que se calcula como el 75% del mejor salario neto de los últimos seis meses trabajados, no puede ser inferior al 50% ni superior al 100% del SMVM. Es decir, a valores actuales, un desocupado podría cobrar entre $148.416 y $296.832 mensuales, un rango que tampoco garantiza el acceso a una vida digna, especialmente en las grandes ciudades.
Según la normativa vigente, el SMVM no puede ser rebajado por acuerdos individuales o colectivos y debe ser actualizado periódicamente. La Comisión Nacional de Trabajo en Casas Particulares y el Consejo Nacional del Empleo, la Productividad y el Salario Mínimo, Vital y Móvil son los órganos encargados de su revisión, aunque muchas veces estas actualizaciones llegan tarde y sin impacto real en la calidad de vida de los trabajadores.
Mañana 1º de Mayo, Argentina celebrará el Día del Trabajador con un salario mínimo que dista mucho de cumplir con su propia definición legal. Mientras tanto, millones de asalariados, monotributistas y trabajadores informales luchan a diario por sostener su consumo básico, en un contexto económico que no da respiro.

