A un año del ´triple lesbicidio´ de Barracas, organizaciones piden que la Justicia lo considere como “crimen de odio”

ORGULLO SAN NICOLÁS SE EXPRESÓ CONTRA LA VIOLENCIA HACIA LA COMUNIDAD LGBT+

El 6 de mayo de 2024, un vecino del Hotel California en el barrio porteño de Barracas arrojó una bomba molotov a la habitación en la que residían cuatro mujeres lesbianas y tres de ellas murieron. Justo Fernando Barrientos está detenido a la espera del juicio, acusado de homicidio doblemente agravado por “peligro común” y con “alevosía” y lesiones graves, con prisión preventiva. La Federación Argentina de Lesbianas Gays Bisexuales y Trans –que es querellante– pide que se investigue con perspectiva de género.

El frente de la pensión donde se produjo el ataque a las cuatro mujeres lesbianas el 6 de mayo de 2024.

De la Redacción de EL NORTE
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“En este edificio el 6 de mayo de 2024 Pamela Fabiana Cobbas, Mercedes Roxana Figueroa y Andrea Amarante fueron masacradas por ser lesbianas, en un ataque infundido por el odio y la discriminación, hecho que nos aleja de una sociedad inclusiva, equitativa e igualitaria. Fue lesbicidio. Justicia es que no suceda nunca más”, señala la placa en la puerta del hotel Canarias, en el barrio porteño de Barracas. A un año del ´triple lesbicidio´ –como se lo conoció y cubrió incluso a través de medios internacionales dada la trascendencia del hecho–, organizaciones LGBT+ piden que la Justicia lo considere como “crimen de odio” y se investigue con perspectiva de género. Esta semana hubo actividades recordatorias en distintos puntos del país, que sostuvieron un aumento de las violencias a las disidencias sexuales. El juez Edmundo Rabbione –de Juzgado Nacional en lo Criminal y Correccional N° 14– asegura que se trató de un “conflicto vecinal”. Justo Fernando Barrientos está detenido a la espera del juicio, acusado de homicidio doblemente agravado por “peligro común” y con “alevosía” y lesiones graves, con prisión preventiva.

Entre las querellas se encuentran las particulares y la de la FALGBT (Federación Argentina de Lesbianas Gays Bisexuales y Trans). No fue fácil que se aceptara a esta última, que debió llegar hasta Casación ya que el tribunal de primera instancia la rechazó. Las organizaciones solicitan que incluyan diversos testimonios que dieron cuenta de que ´la orientación sexual de las víctimas estuvo vinculada al ataque, ya que venían siendo hostigadas por ser lesbianas´.

“A un año del ataque lesbo-odiante en el que Justo Fernando Barrientos lanzó una molotov a Sofía (Castro Riglos), Pamela, Roxana y Andrea mientras dormían, matando a las tres últimas, queremos recordar que los discursos de odio matan. El lesbicida las hostigaba por ser lesbianas. El actual gobierno habilitó la violencia contra la comunidad LGBT+ y nadie las protegió. Estamos en peligro. Basta de crueldad”, marcaron desde Orgullo San Nicolás mediante redes sociales.

En diciembre pasado Castro Riglos recusó al juez que investiga el crimen por presunta imparcialidad. La Sala 7 de la Cámara Nacional de Apelaciones en lo Criminal y Correccional lo confirmó en su cargo. Uno de los argumentos de Castro Riglos era que Rabbione no la consideraba pareja de Amarante. Finalmente, el magistrado reconoció el vínculo afectivo y la aceptó como querellante particular.

Voces locales

La organización de nuestra ciudad amplió a EL NORTE: “Creemos firmemente que una persona que gobierna debe ser responsable de sus palabras y poder transmitir mensajes positivos y respetuosos que cooperen a la buena convivencia de quienes habitan un país, donde cada persona sepa que no puede maltratar, discriminar, violentar ni física ni verbalmente a otra por ser diferente o pensar diferente; pero muy por el contrario, eso no sucede en esta Argentina donde tenemos un presidente que en sus discursos pregona la violencia, por ejemplo, contra las mujeres, comunidad LGBT+, personas con discapacidad, jubilados, etc. Si bien la comunidad LGBT+ siempre ha sido blanco de ataques, fue a partir de la asunción de Milei que se han incrementado los actos de odio. Por un momento, creíamos que la sociedad había evolucionado, porque se repudiaba los malos actos de las personas contra otras, también existían organismos adonde acudir si vivías un hecho de violencia por discriminación, como el INADI. Pero nos hemos dado cuenta de que estas personas siempre han estado allí, agazapadas esperando que un gobierno como este les dé el OK para poder expresar su odio sin vergüenza ni sanción alguna. En la calle, en redes, en un trabajo, porque esto trasciende cualquier ámbito. En este contexto, un hombre llamado Justo Fernando Barrientos hostigaba a cuatro mujeres lesbianas que vivían en una habitación de un hotel en Barracas, hasta que un día mientras ellas dormían, les lanzó una molotov casera matando a Pamela, Andrea y Roxana; y siendo Sofía la única sobreviviente. Sostenemos firmemente que si un hombre ataca con el fin de matar a cuatro mujeres por ser lesbianas, esto claramente es un ataque lesbo-odiante, por lo tanto no es un simple asesino, sino un lesbicida, porque las atacó y mató por su ignorancia e intolerancia al hecho de que fueran lesbianas. Exigimos justicia, y justicia también es que no vuelva a suceder. Fue lesbicidio”.

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