Florencia Comas desapareció el 13 de setiembre de 2024. Al día siguiente su cuerpo sin vida fue hallado en un camino rural atado y envuelto en una sábana. Tras una intensa investigación detuvieron a un conocido de la joven que pertenecía a su misma comunidad de hipoacúsicos. Se trataba de Jonathan Latapie. El presunto femicida, se suicidó en la cárcel un 25 de febrero, cuatro meses después, sin confesar las circunstancias del hecho.

De la redacción de EL NORTE
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Jonathan Latapie fue hallado muerto el 25 de febrero de 2025 cuatro meses después de haber sido detenido por el femicidio de Florencia Comas. Lo encontraron en la celda 234 del Pabellón 9´del Melchor Romero, sector conocido como de los “evangelistas”. El hombre estaba en la cama con signos de un ahorcamiento autoprovocado. Los agentes penitenciarios hallaron su cuerpo sin vida al momento de hacer el recuento de la población carcelaria. Su deceso fue constatado a las 22:05 de ese martes.
El juez de Garantías a pedido de la Defensora Oficial María Celina Berterame había accedido a trasladarlo a ese lugar especial del Melchor Romero luego de que se incorporaran al expediente las pericias psicológicas que concluyeron que el imputado representaba una amenaza para sí mismo y para terceros. Latapie, quien al igual que Florencia, pertenecía a la comunidad de hipoacúsicos, no recibía visitas. Había tenido, con anterioridad a los hechos que motivaron su detención varios intentos de suicidio, lo que sumado a su dificultad para comunicarse hizo necesario un resguardo especial.
Aunque algunos medios periodísticos del momento hablaron de una supuesta confesión en medio de una crisis de llanto, lo cierto es que el hombre de 37 años acusado de femicidio nunca declaró, jamás quebró el silencio (a diferencia de Florencia podía comunicarse verbalmente), por lo que llevó a su tumba las circunstancias ´que rodearon a la muerte de la joven y que continúan siendo un misterio.
El femicidio
Florencia Comas desapareció luego de llevar a su hija de tres años al jardín de infantes. La joven, quien solo se comunicaba con lenguaje de señas fue vista por última vez el jueves 12 de setiembre de 2024. Tenía 27 años y vivía en la zona norte. Alrededor de las 8 de la mañana de ese día, como lo hacía habitualmente, dejó a su hija en el establecimiento escolar. En el horario de salida las autoridades llamaron a su esposo, que estaba trabajando, para que pasara a retirar a la nena porque su madre no había ido a buscarla. El teléfono de Florencia ya no respondía.
La última conexión en WhatsApp había sido a las 8,38. En ese horario una testigo la vio sentada en el último asiento del colectivo de línea 504. Fue lo último que se supo de ella hasta que en la mañana del viernes 13, un día después, un empleado del ENTRE se topó con un bulto envuelto en una sábana de color rosa en inmediaciones de la Planta. Se trataba del cuerpo sin vida de Florencia. Había sido asesinada.
La autopsia reveló que había muerto por asfixia mecánica por estrangulamiento. No había señales de defensa y el deceso databa del mismo día de la desaparición. Otras averiguaciones permitieron establecer que el cuerpo fue arrojado en el lugar apenas un rato antes de su hallazgo.
A las seis de la tarde de ese día una importante cantidad de vecinos, familiares, allegados y un grupo de personas pertenecientes a la comunidad hipoacúsica de la que formaba parte Florencia realizaron una movilización reclamando justicia (entre ellos se encontraba su amigo Jonhatan Latapié).
El 18 de setiembre de 2024 efectivos de DDI, detuvieron en zona céntrica a quien se convertiría en el único imputado por el crimen. Era el mismo Jonathan Gabriel Latapié, un hombre hipoacúsico de 38 años. Se habían descubierto las imágenes del momento en que la joven se encontró con él en Plaza Mitre, luego se los ve ingresar juntos a una casa cercana en calle Belgrano, donde el acusado realizaba trabajos de albañilería. Nunca se la vio salir. Coincidentemente se pierde allí la última señal de su celular. Además, su vehículo, un Peugeot de color gris habría sido visto merodear por el lugar donde fue hallado el cuerpo.
Las pruebas eran abrumadoras. Latapié fue formalmente imputado y le dictaron prisión preventiva. Nunca confesó el crimen, el secreto del móvil del femicidio lo acompañó a la tumba.

