El recuerdo de Uma a dos años de un crimen que conmocionó al país

NewsITe
A dos años del crimen de Uma Aguilera, la nena de 9 años asesinada en un intento de robo en Lomas de Zamora, su familia atraviesa una jornada cargada de dolor y reclamo de memoria. “Es una fecha muy triste para nosotros como familia”, resumió su madre, María Eugenia Rodríguez, integrante de la Policía Federal, al recordar el ataque que terminó con la vida de su hija.
El 22 de enero de 2024, Uma viajaba en el auto junto a su padre, Enrique Aguilera, custodio de la entonces ministra de Seguridad de la Nación, Patricia Bullrich. Cuando llegaban a su casa, en una calle del partido de Lomas de Zamora, fueron sorprendidos por delincuentes armados que intentaron robarles el vehículo. En cuestión de segundos, los asaltantes dispararon varias veces contra el rodado.
De acuerdo con la investigación, se efectuaron al menos tres tiros: uno impactó en el parante trasero del auto y otro ingresó por la ventanilla. Uma fue alcanzada por uno de los proyectiles y, pese a que fue trasladada de urgencia y recibió atención en el Hospital Churruca, los médicos confirmaron su muerte horas después. El caso generó una fuerte conmoción pública y reavivó el debate sobre la violencia delictiva en el conurbano bonaerense.
Investigación y condenas por el crimen
Desde el mismo día del ataque, se puso en marcha una investigación intensa para identificar y detener a todos los involucrados. Hubo un primer sospechoso detenido que luego recuperó la libertad, pero con el avance de las pericias, testimonios y análisis de cámaras de seguridad, la Justicia logró dar con la banda que había robado previamente un automóvil y que, minutos después, participó del hecho en el que murió Uma.
Finalmente fueron capturados Ariel Acuña Vega, Axel Emiliano “Pelusa” Rojas, Miguel Pastor “Patoto” Romero Molinas y Guillermo “Paraguayo” Romero Molinas. Los tres primeros fueron condenados a prisión perpetua por homicidio calificado por el uso de arma de fuego y por haber sido cometido en un lugar poblado y en banda, agravado además por la participación de un menor de 18 años.
En tanto, Nahuel Santiago Coman recibió una pena de cinco años de prisión como partícipe secundario del robo calificado por el empleo de arma de fuego, y el tribunal ordenó su inmediata detención. Por su parte, “Paraguayo” Romero Molinas, que era menor de edad al momento del ataque, fue juzgado en un proceso abreviado y sentenciado a 12 años de cárcel.
El homenaje de la familia y el pedido de memoria
Mientras las causas judiciales avanzan y se consolidan las condenas, la familia de Uma intenta reconstruir su vida en medio de la ausencia y el dolor. En diálogo con la Agencia Noticias Argentinas, su madre sostuvo que, más allá de las sentencias, nada puede reparar la pérdida, pero sí pueden darle sentido a la memoria de su hija a través de gestos concretos hacia otros chicos.
- La familia impulsa actividades solidarias y de acompañamiento a niñas y niños en situación de vulnerabilidad.
- Buscan transformar el dolor en acciones que lleven alegría y contención a la infancia.
- Insisten en mantener vivo el nombre de Uma como símbolo de reclamo de justicia y paz social.
“Nuestra manera de homenajear y honrar la vida de Uma es alegrar el corazón de otros niños”, expresó María Eugenia Rodríguez.
En este nuevo aniversario, el recuerdo de Uma Aguilera vuelve a poner en primer plano el drama de la inseguridad y las consecuencias irreparables que dejan los delitos violentos. Su familia, acompañada por amigos y vecinos, renueva el pedido de que el caso no caiga en el olvido y que el sistema judicial garantice que las condenas se cumplan. A dos años del crimen, el nombre de Uma sigue presente como llamado a la memoria, a la justicia y a la prevención para que tragedias como la suya no se repitan.

