A dos años del crimen del peluquero Germán Medina, el caso llega a juicio

NewsITe
A dos años del asesinato del colorista Germán Medina en una peluquería del barrio porteño de Recoleta, la causa judicial entra en una etapa clave. El Tribunal Oral en lo Criminal N° 24 de la Ciudad de Buenos Aires fijó para el 15 y el 29 de abril las audiencias del juicio oral contra Abel Guzmán, excompañero de trabajo de la víctima y principal acusado por el crimen.
Medina, de 33 años, trabajaba en la peluquería Verdini, ubicada en la calle Berutti al 3300, cuando fue baleado en la cabeza frente a otros empleados del local. El hecho, ocurrido el 20 de marzo de 2022, conmocionó al sector de la estética y reavivó el debate sobre las condiciones laborales y el uso de productos químicos en salones de belleza.
Pablo, primo de la víctima, confirmó en diálogo con la agencia NA que el debate será oral y público, y que, pese a la expectativa de la familia por la instancia judicial, no se programaron actos ni homenajes especiales en este segundo aniversario. “La madre está muy bajoneada por el tema del juicio. No tiene fuerzas. No se pensó en hacer nada al respecto. Así es el día a día”, describió.
Un conflicto previo y un homicidio agravado por alevosía
El caso está caratulado como homicidio agravado por alevosía. De acuerdo con la investigación, el día del crimen Guzmán se dirigió al dueño del salón, Facundo Verdini, y le preguntó: “¿Vos tenés algo para decirme?”. El comerciante le respondió que hablarían al día siguiente, pero el intercambio derivó en una reacción violenta.
Según los testigos, Guzmán sacó un arma de fuego que llevaba en la cintura y amenazó al resto de los presentes al grito de: “Quédense quietos porque les vuelo la cabeza a los cuatro”. Minutos después, le disparó en la cabeza a Medina, que estaba sentado tomando una cerveza, y lo mató en el acto. Tras el ataque, el agresor escapó por una ventana que abrió el propio Verdini.
La fuga se extendió durante unas diez semanas. Finalmente, Guzmán fue detenido en el partido bonaerense de Moreno y trasladado a la Ciudad de Buenos Aires para quedar a disposición de la Justicia. De ser hallado culpable, podría recibir una de las penas más severas del Código Penal por el agravante de alevosía.
Los chats de WhatsApp y la disputa por el uso de formol
Una de las claves de la investigación fueron las conversaciones del grupo de WhatsApp de la peluquería. Los mensajes revelaron una relación tensa entre Guzmán y el resto de los empleados, en particular a raíz del uso de productos con formol para alisar el cabello, una práctica cuestionada por su impacto en la salud.
Verdini había prohibido de manera expresa el uso de formol y dejó asentado en audios y videos que quien no estuviera de acuerdo podía abrir su propio salón. Pese a esa advertencia, Guzmán continuó utilizándolo, lo que derivó en que la peluquería fuera denunciada en dos oportunidades.
En un video enviado al grupo, el dueño fue terminante: “Prohibido usar formol. Lo dejo grabado como evidencia, no quiero más formol en la peluquería, ni a la mañana, ni a la tarde, ni a la noche”. Guzmán respondió con tono desafiante y planteó resolver el conflicto “como corresponde” en un encuentro personal.
En ese intercambio también intervino Medina, quien respaldó la autoridad del dueño y cuestionó la actitud de su compañero. Cerró uno de sus mensajes con una frase que luego cobraría una dramática dimensión: “Muerto el perro, se acabó la rabia”.
Expectativa por el juicio y el futuro del caso
Mientras la familia de Medina se prepara para enfrentar el juicio, el expediente buscará esclarecer no solo las circunstancias del ataque, sino también el contexto laboral y los conflictos previos en el salón. En paralelo, allegados de la víctima destacan que, tras el crimen, Verdini amplió su negocio y abrió cinco sucursales nuevas, ninguna registrada a su nombre, dato que alimenta cuestionamientos y sospechas sobre la estructura comercial del emprendimiento.
Las audiencias de abril serán decisivas para determinar la responsabilidad penal de Guzmán y para que, al menos en el plano judicial, la familia del joven colorista pueda comenzar a cerrar una etapa marcada por la violencia y la incertidumbre.

