Familiares vuelven a exigir respuestas de la Justicia

NewsITe
A 14 años de la Tragedia de Once, los familiares de las víctimas renovaron su reclamo por la falta de avances en las causas civiles derivadas del accidente ferroviario ocurrido el 22 de febrero de 2012 en la terminal de Once, donde murieron 52 personas y otras 789 resultaron heridas. Aseguran que, pese a las condenas penales, el resarcimiento económico y simbólico sigue sin resolverse.
En diálogo con medios de prensa, Paolo Menghini, padre de Lucas Menghini Rey, uno de los jóvenes fallecidos en el siniestro de la formación “Chapa 16” del tren Sarmiento, destacó que en el fuero penal se lograron sentencias firmes y procesos transparentes contra funcionarios y empresarios involucrados en el deterioro del servicio ferroviario. Sin embargo, cuestionó que en el ámbito civil los expedientes permanecen prácticamente paralizados.
“A pesar de que las responsabilidades están constatadas, los deudos de los fallecidos y los heridos siguen esperando el resarcimiento”, advirtió Menghini, al remarcar que muchas familias todavía no encontraron reparación por los daños físicos, psicológicos y materiales sufridos. Según explicó, algunos damnificados optaron por acuerdos extrajudiciales, pero quienes apostaron al camino civil siguen aguardando una respuesta concreta de la Justicia.
El reclamo se centra en la falta de celeridad en los tribunales y en la ausencia de una política clara de reparación integral. Los familiares señalan que el paso del tiempo agrava las secuelas emocionales de hijos, padres y hermanos de las víctimas fatales, así como de los sobrevivientes. Aseguran que, lejos de atenuarse, el dolor y las consecuencias psicológicas se profundizaron a lo largo de estos 14 años.
Condenas penales y denuncias por corrupción
En el plano penal, el caso Once derivó en un juicio histórico. El 18 de marzo de 2014 comenzó el debate oral que se extendió por dos años y concluyó con 21 condenados y 7 absueltos por el Tribunal Oral Federal N.º 2 de la Ciudad de Buenos Aires. Entre los sentenciados estuvieron el motorman Marcos Córdoba y los ex secretarios de Transporte Juan Pablo Schiavi y Ricardo Jaime, acusados por defraudación contra la administración pública y descarrilamiento culposo.
En 2017 se desarrolló el segundo tramo del proceso, conocido como Once II, en el que se juzgó la responsabilidad del entonces ministro de Planificación Federal, Julio De Vido. El ex funcionario fue condenado a 5 años y 8 meses de prisión por administración fraudulenta, aunque resultó absuelto por el delito de estrago ferroviario. Para los familiares, estas condenas confirmaron que la tragedia fue consecuencia directa de la corrupción y del desmanejo de los fondos públicos destinados al sistema ferroviario.
Menghini remarcó que la mayoría de los condenados lo fue por administración fraudulenta del Estado, lo que, planteó, en términos sencillos significa corrupción. En ese sentido, apuntó a la Corte Suprema por el modo en que se administran los montos recuperados de esos procesos: según su visión, los recursos no se destinan prioritariamente a la reparación de las víctimas de Once, pese a que fueron reconocidas como tales en los debates orales.
Memoria, homenajes y pedido de reparación
En paralelo a las gestiones judiciales, los familiares sostienen un trabajo constante de memoria y señalización del hecho. Este domingo, está prevista la inauguración de un mural sobre la calle Mitre, a pocos metros de la estación Once de Septiembre y del Santuario de los Pibes de Cromañón, como homenaje a los muertos y heridos del siniestro ferroviario.
El objetivo de estas acciones es mantener presente lo ocurrido, subrayar la responsabilidad estatal y empresarial en el deterioro del servicio ferroviario y reclamar políticas que garanticen que hechos de esta magnitud no vuelvan a repetirse. También buscan visibilizar que, más allá de las condenas penales, aún persiste una deuda con la reparación económica y psicológica de las víctimas.
- 52 personas murieron y 789 resultaron heridas el 22 de febrero de 2012.
- 21 imputados fueron condenados en el primer juicio oral por la Tragedia de Once.
- Julio De Vido recibió una pena de 5 años y 8 meses por administración fraudulenta.
- Las causas civiles siguen sin avances significativos, según denuncian los familiares.
“La mayoría de los condenados fue por administración fraudulenta del Estado; eso en criollo se llama corrupción. Estamos tratando de que se interprete de esa manera”, sostuvo Paolo Menghini, al insistir en que las víctimas de Once también son víctimas de la corrupción.
Mientras la Justicia civil no dé respuestas concretas, los familiares anticipan que seguirán reclamando en los tribunales y en el espacio público, con la convicción de que la memoria, la verdad y la reparación integral son condiciones indispensables para cerrar, alguna vez, una de las heridas más profundas del sistema ferroviario argentino.

