Petro pone en duda la legitimidad del conteo electoral

El presidente de Colombia, Gustavo Petro, abrió un fuerte frente de conflicto institucional al anunciar que no reconoce los resultados de la primera vuelta de las elecciones presidenciales, en las que el abogado derechista Abelardo de la Espriella se impuso sobre el candidato oficialista Iván Cepeda. El mandatario hizo pública su postura a través de la red social X y volvió a cargar contra el sistema de preconteo de votos y el software de escrutinio operado por empresas privadas.
“Como presidente no los acepto”, escribió Petro, al tiempo que exigió una revisión integral del proceso. De acuerdo con su planteo, los datos difundidos al cierre de la jornada electoral tienen carácter meramente informativo y no constituyen resultados oficiales, por lo que, sostuvo, no deberían considerarse definitivos hasta que las comisiones escrutadoras, integradas por jueces de la República, emitan los cómputos formales.
El jefe de Estado viene cuestionando desde hace meses la forma en que se organizó la infraestructura tecnológica de la elección. En particular, denunció que, en la última semana previa a los comicios, los algoritmos del software de conteo y escrutinio habrían sido modificados tres veces, lo que, según su visión, abrió la puerta a posibles alteraciones de la carga de datos.
Denuncias sobre irregularidades en el censo electoral
Petro afirmó que se incorporaron alrededor de 800.000 nuevas cédulas de identidad que no figurarían en el censo oficial presentado con anterioridad. En esa línea, sostuvo que actualmente coexisten “dos censos”: el registro oficial del Estado colombiano y el que habría sido elaborado por una firma privada vinculada a los hermanos Bautista, responsable de procesar la información electoral.
De acuerdo con el mandatario, ese censo alternativo reflejaría casi un millón de potenciales votantes adicionales respecto del padrón validado por las autoridades electorales. Para el presidente, esta situación pone bajo sospecha la integridad del sistema y obliga a un control más riguroso de cada mesa de votación.
Ventaja de De la Espriella y escenario político abierto
Con el preconteo ya consolidado, De la Espriella aparece al frente con más de 10 millones de sufragios, frente a los alrededor de 9 millones obtenidos por Iván Cepeda, candidato del Pacto Histórico y respaldado por el Gobierno. Sin embargo, Petro remarca que las impugnaciones registradas en distintos puntos del país indicarían que “centenares de miles de votos fueron agregados sin existencia de sufragantes”.
- El presidente desconoce la validez política del preconteo difundido la noche de la elección.
- Señala modificaciones reiteradas en el software y un censo paralelo a cargo de una empresa privada.
- El oficialismo reclama que se revisen de forma minuciosa las actas y las mesas objetadas.
El futuro inmediato del proceso electoral colombiano queda ahora atado a las decisiones de las autoridades judiciales y electorales, que deberán dirimir las impugnaciones y validar o rectificar los resultados preliminares. En paralelo, el pronunciamiento del presidente alimenta la tensión política y abre un debate sobre la transparencia de los procesos de votación en la región, un tema que se sigue con atención desde distintas capitales, incluida Buenos Aires.

