El indicador clave del mercado financiero vuelve a niveles previos

NewsITe
El riesgo país de la Argentina volvió a sorprender a los mercados al perforar este lunes la barrera de los 500 puntos básicos, un nivel que no se veía desde comienzos de mayo. De acuerdo con el índice que elabora el banco de inversión JP Morgan, el indicador se ubica ahora en 498 unidades, tras una caída diaria de 10 puntos, equivalente a un retroceso del 2%.
El riesgo país es una referencia clave para medir la desconfianza o confianza de los mercados internacionales sobre la capacidad de pago de un país. Cuando baja, como ocurre en esta ocasión, suele interpretarse como una señal de mayor optimismo de los inversores respecto del desempeño económico y financiero argentino.
La mejora del indicador se apoya, principalmente, en el buen comportamiento de los bonos soberanos en dólares. En la jornada, estos títulos registraron subas que llegaron hasta el 1%, reflejando una mayor demanda por parte de fondos del exterior y operadores locales que apuestan por una continuidad en el proceso de estabilización macroeconómica.
Este nuevo piso en torno de los 500 puntos se da en un contexto en el que el país todavía arrastra fuertes desequilibrios fiscales y monetarios, pero también después de algunas señales positivas, como la mejora de la calificación crediticia por parte de la agencia Fitch a comienzos de mes. En ese momento, el riesgo país había tocado los 496 puntos, nivel que ahora vuelve a quedar al alcance.
Bonos en alza y fuerte avance de las acciones argentinas
El buen clima inversor no sólo se refleja en la deuda soberana. En Wall Street, los ADR de empresas argentinas operan con importantes subas, encabezadas por Banco Macro, que escaló alrededor de 8,6%; seguida por Telecom, con un avance del 6,5%; y Grupo Supervielle, que subió 6,3%. Estas variaciones muestran un renovado interés por los activos locales en el mercado internacional.
No todas las compañías, sin embargo, acompañan la tendencia alcista. Entre las excepciones se encontraron Ternium, con un retroceso cercano al 0,4%, y Tenaris, que cayó 3,2% en la rueda. Estas bajas responden más a factores propios del sector siderúrgico y a movimientos globales que a la coyuntura puntual de la economía argentina.
En la plaza bursátil local, el índice S&P Merval también mostró un desempeño muy positivo. El panel líder avanzó 4,4% hasta ubicarse en los 3.059.308,98 puntos, sostenido por las ganancias de las entidades financieras y de las empresas de telecomunicaciones. Dentro del Merval, se destacaron Supervielle, con una suba de 8,3%; Banco Macro, con 8,1%; y Telecom, con un incremento del 5,3%.
Qué implica la baja del riesgo país para la economía
Si bien una caída del riesgo país no se traduce de manera inmediata en mejoras para el ciudadano de a pie, puede ser un primer paso para abaratar, a futuro, el financiamiento del Estado y del sector privado. Un nivel más bajo del índice implica que, en teoría, el país debería pagar menos tasa de interés para conseguir dólares en los mercados internacionales.
Sin embargo, los analistas advierten que la Argentina aún se encuentra lejos de niveles considerados “normales” para economías emergentes, y remarcan que se necesitan varios meses de consolidación fiscal, reducción de la inflación y previsibilidad en las reglas de juego para que esta tendencia se consolide. Por ahora, el descenso por debajo de los 500 puntos es leído como una señal de moderado optimismo, apoyada en la recuperación de los bonos y el repunte de las acciones.
El retroceso del riesgo país a niveles inferiores a los 500 puntos refleja un cambio en la percepción de los inversores, pero todavía está lejos de asegurar un retorno pleno de la Argentina a los mercados internacionales de crédito.
Mientras tanto, el mercado seguirá de cerca la evolución de los indicadores macroeconómicos, las decisiones del Gobierno y las próximas evaluaciones de las agencias calificadoras, que serán clave para determinar si la mejora actual se consolida o si se trata sólo de un respiro transitorio en un camino que sigue siendo desafiante.

