Funcionarios de la Unión Europea revisaron al alza las previsiones de inflación y alertaron que los precios del petróleo y el gas permanecerán por encima de los niveles previos al conflicto con Irán. El estrecho de Ormuz y la crisis energética continúan condicionando la economía del bloque.

La Unión Europea advirtió que los precios del petróleo y el gas continuarán por encima de los niveles previos a la guerra con Irán al menos hasta finales de 2027. El pronóstico surge en medio de la persistente crisis energética vinculada al conflicto en Medio Oriente y a las tensiones que todavía afectan al estrecho de Ormuz, una vía clave para el comercio mundial de hidrocarburos.
La advertencia fue planteada por funcionarios europeos durante la reunión del Eurogrupo realizada en Nicosia, Chipre, donde además revisaron al alza las previsiones inflacionarias para los próximos años.
El comisario europeo de Economía, Valdis Dombrovskis, sostuvo que el aumento de los costos energéticos ya comenzó a trasladarse al conjunto de la economía del bloque y a presionar sobre los precios de bienes y servicios.
Las nuevas estimaciones oficiales ubican la inflación de la eurozona en 2,4% para 2027, todavía por encima del objetivo fijado por el Banco Central Europeo.
Lagarde alertó por el impacto prolongado sobre los precios
La presidenta del Banco Central Europeo, Christine Lagarde, advirtió que aun un eventual final cercano del conflicto no implicaría un alivio inmediato sobre los valores energéticos y el costo de vida.“Aun si el conflicto terminara ahora, los efectos retardados harían que los precios de los bienes permanecieran elevados”, afirmó.
La titular del BCE añadió: “Y probablemente sea un hecho que los niveles de precios serán más altos al final de esta crisis, cuando veamos su final”.
Lagarde señaló además que el organismo mantendrá un monitoreo permanente sobre la evolución del mercado energético y sus consecuencias para la inflación. “Seguiremos un enfoque basado en datos y de reunión por reunión para determinar la orientación de política monetaria más adecuada”, sostuvo.
Ormuz continúa como foco central de preocupación
Uno de los principales factores de inquietud para Europa sigue siendo el estrecho de Ormuz, corredor estratégico por el que circula cerca de una quinta parte del comercio global de petróleo y gas.
El presidente del Eurogrupo, Kyriakos Pierrakakis, remarcó que una normalización real de la situación dependerá de recuperar la libre navegación en esa vía marítima y reducir los costos extraordinarios generados por la guerra.
El conflicto provocó alteraciones en el tránsito marítimo internacional, aumentos en los seguros navales, demoras logísticas y nuevas presiones sobre los costos energéticos globales. Ese escenario también comenzó a impactar sobre las perspectivas de crecimiento económico del bloque europeo.
Según las nuevas proyecciones oficiales, la economía de la eurozona crecerá apenas 0,9% este año y 1,2% en 2027. Las cifras muestran una desaceleración respecto de los cálculos previos, aunque desde Bruselas descartaron por el momento un escenario recesivo. “Estamos claramente lejos de un escenario de recesión”, afirmó Pierrakakis.
Las revisiones sobre inflación y energía alimentaron especulaciones acerca de posibles cambios en las tasas de interés del Banco Central Europeo. Sin embargo, Lagarde evitó adelantar decisiones concretas y ratificó que el BCE buscará impedir que el shock energético termine consolidando una inflación más persistente dentro de la economía europea.

