Río Negro: la Justicia interviene en la tutela de un adolescente

Una hermana pide la tutela legal de su hermano de 15 años

Tribunales y edificio judicial en Río Negro

NewsITe

Un adolescente rionegrino de 15 años, identificado como “L.” para resguardar su identidad, atraviesa un complejo proceso familiar y judicial luego de la muerte de sus padres. Desde hace meses vive junto a cuatro de sus hermanos en una localidad de la zona atlántica de Río Negro, donde construyó su entorno afectivo y social.

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La hermana mayor, de 25 años, decidió recurrir a la Justicia para ser designada formalmente como tutora. El objetivo es poder representarlo en todos los trámites y decisiones vinculadas con su vida cotidiana, así como garantizar la continuidad de la asistencia económica, escolar y social que hoy recibe el adolescente.

La acción fue impulsada por la Defensa Civil de San Antonio, que promovió una tutela judicial para regularizar una situación de cuidado que en los hechos ya existe: la joven y el resto de la familia vienen sosteniendo el día a día de L., brindándole acompañamiento emocional, afectivo y económico desde el fallecimiento de sus padres.

Intervención judicial y protección de derechos

En el expediente, el defensor de pobres y ausentes solicitó la implementación de una tutela provisoria. De esta forma, se busca que la hermana pueda percibir las asignaciones familiares, la ayuda escolar y otros subsidios destinados al adolescente mientras avanza el trámite judicial. La medida apunta a evitar interrupciones en los ingresos que sostienen su educación, salud y actividades deportivas.

La causa se enmarca en el principio del interés superior del niño, niña y adolescente, eje rector de la legislación argentina en materia de niñez. La prioridad es preservar la estabilidad emocional del joven, garantizar su proyecto de vida y sostenerlo dentro de su entorno familiar y comunitario, evitando desarraigos que puedan profundizar el impacto del doble duelo que atraviesa.

Según indicaron fuentes judiciales, L. pudo continuar en la misma escuela, mantener sus amistades, seguir practicando el deporte que realiza habitualmente y conservar su centro de vida en la zona atlántica. La red de contención familiar resultó clave para que pudiera sostener cierta cotidianeidad pese al dolor por las pérdidas recientes.

El rol del adolescente en el proceso

En el Juzgado Multifueros interviniente también se solicitó que el joven sea escuchado en audiencia, con la participación de la Defensoría de la Niñez y del Equipo Técnico Interdisciplinario. Esta instancia resulta central para garantizar su derecho a opinar y ser tenido en cuenta en todas las decisiones que lo afectan, tal como exige la normativa vigente.

  • Se prioriza la continuidad de sus vínculos afectivos y su entorno escolar.
  • La tutela provisoria permitiría canalizar beneficios económicos a través de la hermana.
  • La intervención de equipos técnicos apunta a evaluar su situación emocional y social.

La intervención judicial busca asegurar la protección integral de los derechos de L., respetar su voluntad y sostenerlo en el ámbito familiar que lo contiene.

Ahora será la Justicia rionegrina la que defina los próximos pasos del expediente. Mientras tanto, la familia del adolescente intenta mantener su rutina y brindarle las herramientas necesarias para que pueda atravesar este proceso con el mayor acompañamiento posible.

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