El Gobierno de Bolivia acusó directamente a Evo Morales de impulsar bloqueos para desestabilizar al gobierno de Rodrigo Paz

El vocero presidencial aseguró que las protestas en Bolivia habrían sido instigadas por Evo Morales en pos de forzar una ruptura del orden constitucional. El Ejecutivo denunció desabastecimiento, cuatro muertes y vinculó la crisis con las causas judiciales que enfrenta el exmandatario.

El gobierno de Bolivia denunció públicamente la existencia de una estrategia política impulsada por el expresidente Evo Morales para desestabilizar al país mediante una ola de bloqueos de rutas. A seis meses de la asunción de Rodrigo Paz, el vocero presidencial José Luis Gálvez afirmó que las protestas buscan condicionar al Ejecutivo y romper el orden constitucional a través de mecanismos alejados de los canales democráticos.

Según explicó Gálvez en declaraciones a Radio Rivadavia, más del 90% de los cortes se concentra en los departamentos de La Paz, Oruro y Cochabamba. El funcionario sostuvo que la presión callejera apunta a forzar al actual gobierno a retomar “las medidas del pasado” y un esquema de cogobierno asociado a anteriores administraciones.

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El portavoz diferenció además las demandas históricas de sectores sociales vulnerables de la conducción política atribuida al entorno de Morales. En ese sentido, sostuvo que diversas comunidades estarían siendo alcanzadas por campañas de desinformación orientadas a desacreditar las decisiones del nuevo gobierno.

Desabastecimiento y cuatro muertos en medio de los bloqueos

La rigidez de los cortes generó una situación crítica en La Paz y El Alto, donde comenzaron a registrarse faltantes de alimentos, combustibles, oxígeno e insumos médicos.

En ese contexto, el gobierno confirmó la muerte de cuatro personas, entre ellas un niño de 12 años. Los fallecidos no lograron recibir atención médica a tiempo debido a las restricciones de circulación.

“Los cuatro muertos no son por uso de la fuerza constitucional de la Policía o las Fuerzas Armadas, sino por cortes de carretera tan rígidos que impiden el paso de ambulancias y del oxígeno”, afirmó Gálvez.

El vocero calificó el escenario como un “asedio”. Y sostuvo que los bloqueos afectan derechos humanos básicos vinculados con la salud y el acceso a servicios esenciales.

La crisis política y las acusaciones contra Morales

Desde el Ejecutivo boliviano interpretan la actual crisis como parte de un proceso de conflictividad política acumulado durante años y remarcan que la administración de Rodrigo Paz busca redefinir el posicionamiento internacional del país.

En esa línea, el gobierno manifestó su intención de fortalecer vínculos con democracias occidentales. Y cuestionó la utilidad de los alineamientos previos mantenidos con países como Venezuela, Cuba, Rusia e Irán.

Para canalizar reclamos sociales dentro de un marco institucional, la administración activó el Consejo Económico Social previsto por la Constitución, presentado como un espacio orientado a construir consensos y reducir la conflictividad callejera. Paralelamente, el oficialismo vinculó la intensidad de las protestas con las causas judiciales que enfrenta Evo Morales.

Según Gálvez, el exmandatario debe responder ante la Justicia por delitos comunes, entre ellos estupro, trata de personas y abuso de menores. El funcionario sostuvo que esos procesos no fueron iniciados por la actual gestión, sino que derivan de denuncias previas.

Apoyo argentino y corredor humanitario

Las autoridades bolivianas informaron además que se presentaron cargos y mandamientos de aprehensión contra dirigentes relacionados con los bloqueos que derivaron en las muertes registradas.

Para enfrentar el desabastecimiento en La Paz, el gobierno confirmó haber recibido apoyo logístico de Argentina mediante el envío de una aeronave de carga destinada al traslado de alimentos desde Santa Cruz.

Gálvez aclaró que el avión argentino arribó sin personal militar y rechazó versiones sobre un eventual despliegue de tropas extranjeras.

Finalmente, el Ejecutivo anunció la apertura de un cordón humanitario integrado por fuerzas policiales y armadas equipadas con elementos disuasivos no letales. Esto con el objetivo de garantizar el abastecimiento y restablecer la circulación en los corredores más afectados.

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