La exparticipante de Gran Hermano aseguró que atraviesa un delicado momento emocional luego de la gala en la que debió decidir sobre el regreso de Carmiña Masi a la casa. Denunció amenazas, ataques en redes sociales y consecuencias sobre su trabajo y su familia.

Jenny Mavinga habló públicamente sobre el difícil presente que atraviesa luego de la incómoda situación que protagonizó en vivo al tener que decidir si Carmiña Masi debía volver a la casa de Gran Hermano (Telefe). La exparticipante denunció amenazas, ataques en redes sociales y consecuencias que, según relató, impactaron tanto en su vida personal como en su actividad laboral.
En diálogo con el ciclo stream La Jugada (Telefe), la mujer describió un escenario de fuerte angustia y aseguró que los mensajes que recibe comenzaron a afectar incluso a sus hijas.
Visiblemente afectada, Mavinga relató entre lágrimas: “No solamente recibí hate sino amenazas, que me quieren cortar la lengua, que cuide a mis hijas. Hoy tuve que llevar a mis hijas al colegio encapuchadas, no quería, tenía miedo”.
La exparticipante también afirmó que la situación alcanzó a su emprendimiento, del que depende económicamente. Según explicó, las agresiones derivaron en problemas vinculados a las redes sociales de su peluquería y en la cancelación de turnos.
“Y las redes de mi peluquería están denunciadas desde ayer a la noche. No sé qué es lo que hicieron, pero me cancelaron todos los turnos. Se metieron con mi negocio, yo vivo de eso, no de la tele todavía”, lamentó.
Por último, la estilista expresó su dolor por las consecuencias que, según sostuvo, excedieron el ámbito del reality y afectaron directamente su vida cotidiana y laboral.
“Una cosa es el juego, otra es la vida personal de una. Meter mi vida personal, mi fuente de trabajo, es horrible. Y me hicieron m…., si se puede decir”, cerró visiblemente afectada.

