Juicio por la masacre de Barracas: qué dijeron los policías

Los primeros testimonios en el juicio por la masacre de Barracas

El juicio por la denominada masacre de Barracas avanzó con una nueva audiencia en la que declararon los dos policías que primero llegaron a la escena del crimen. Se trata de un caso que conmovió a la Ciudad de Buenos Aires: tres mujeres murieron y una cuarta resultó gravemente herida tras un feroz ataque con fuego ocurrido entre la noche del 5 y la madrugada del 6 de mayo de 2024.

Los efectivos, identificados como Alascore y Retamar, reconstruyeron ante el Tribunal Oral en lo Criminal y Correccional N.° 5 los minutos posteriores al ataque y describieron el estado en que encontraron al imputado, Justo Fernando Barrientos, de 70 años. Ambos coincidieron en que el acusado “estaba en sus cabales”, sin signos de intoxicación ni desorientación, y que sólo presentaba una lesión superficial en el cuello, que los médicos calificaron como autoinfligida.

La abogada querellante, Luciana Sánchez, explicó a la Agencia Noticias Argentinas que en esta etapa del proceso se repasaron los primeros pasos del procedimiento y el modo en que intervinieron las fuerzas de seguridad y los equipos de emergencia. Según su relato, tras el llamado al 911, un patrullero trasladó a Alascore hasta el lugar, mientras que Retamar fue advertido por un vecino del hotel donde ocurrió el hecho.

Luego arribaron los bomberos y personal del SAME, que evacuaron a las cuatro mujeres que habían sufrido quemaduras de gravedad y que presentaban la ropa consumida por las llamas. Otras personas que se encontraban en el inmueble resultaron afectadas de forma leve por inhalación de humo y fueron asistidas de manera preventiva en el lugar y en el Hospital Argerich, sin que se registraran cuadros de riesgo vital.

El ataque y las consecuencias para las víctimas

De acuerdo con la acusación, a Barrientos se le atribuye el presunto lanzamiento de una bomba molotov contra la habitación que compartían las cuatro mujeres. Tras el estallido y el avance del fuego, las víctimas intentaron aliviar sus heridas en el sector de duchas del establecimiento, pero el imputado habría vuelto a atacarlas, rociándolas con un líquido inflamable y prendiéndolas fuego nuevamente. En ese contexto, también se denunció una agresión directa contra una de las damnificadas, Andrea Amarante.

Las víctimas fueron identificadas como Pamela Cobbas, Mercedes Roxana Figueroa, Andrea Amarante y Sofía Castro Riglos. Con el correr de los días, Cobbas, Figueroa y Amarante fallecieron a causa de las graves lesiones sufridas, mientras que Castro Riglos, de 49 años al momento del hecho, logró sobrevivir y recibió el alta médica el 3 de junio en el Instituto del Quemado.

Según reconstruyeron los policías, algunos vecinos indicaron que existían “conflictos” previos entre Barrientos y las mujeres alojadas en la habitación atacada, un dato que la querella considera clave para analizar el contexto de violencia y la posible premeditación del hecho. El tribunal deberá valorar estos testimonios junto a las pericias técnicas y médicas para determinar la responsabilidad penal del acusado.

  • El juicio se desarrolla ante el Tribunal Oral en lo Criminal y Correccional N.° 5 porteño.
  • El acusado tiene 70 años y permanece detenido desde la noche del ataque.
  • La querella sostiene que actuó con plena conciencia de sus actos.

En las próximas audiencias se espera la declaración de más testigos y la incorporación de pruebas periciales que permitan precisar cómo se originó el fuego, cuál fue el recorrido de las víctimas dentro del edificio y qué grado de planificación pudo haber tenido el ataque. El debate oral será clave para establecer las circunstancias de la masacre de Barracas y las eventuales penas que podría enfrentar Barrientos en caso de ser hallado culpable.

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