Fuerte debate por la nueva baja de retenciones anunciada por Milei

El anuncio del presidente Javier Milei sobre una nueva reducción de derechos de exportación para el sector agropecuario e industrial generó un intenso debate político y económico. La medida, difundida inicialmente por la Agencia Noticias Argentinas, contempla un recorte de las retenciones para el trigo y la cebada del 7,5% al 5,5%, junto con un esquema de bajas graduales para la soja entre 2027 y 2028, además de beneficios para ramas industriales clave.
Desde el oficialismo interpretan la decisión como un paso más en la dirección de alivianar la presión impositiva sobre los sectores productivos, mientras que parte de la dirigencia ligada al campo advierte que los anuncios son insuficientes y reclaman un horizonte más claro y previsible. La discusión vuelve a colocar en el centro de la escena a las retenciones, un impuesto históricamente polémico en la relación entre el Estado y el agro.
Respaldo libertario y oficialista a la reducción impositiva
Una de las primeras en salir a respaldar públicamente el anuncio fue la diputada libertaria Romina Diez, quien destacó que el Gobierno está “cumpliendo la palabra” y subrayó que el objetivo es avanzar hacia “menos impuestos y más producción”. Para la legisladora, el recorte en trigo y cebada se inscribe en una hoja de ruta que apunta a aliviar la carga sobre quienes invierten y generan empleo.
En la misma línea se pronunció el ministro de Defensa, Luis Petri, que en sus redes sociales celebró la noticia como parte del programa económico del oficialismo. Petri sostuvo que el equilibrio fiscal fue “el primer paso” de la gestión y que ahora se abre una etapa de “alivio impositivo” destinada a sectores estratégicos de la economía real, como el campo, la industria automotriz, la maquinaria agrícola y la petroquímica.
Un giro económico con impacto productivo
Para los funcionarios alineados con la Casa Rosada, la reducción de derechos de exportación busca mejorar la competitividad argentina en los mercados internacionales. Argumentan que menores retenciones pueden traducirse en mayor inversión, más superficie sembrada y, en el mediano plazo, un incremento en la producción y en el ingreso de divisas.
- Trigo y cebada pasan de pagar 7,5% a 5,5% de retenciones.
- La soja mantiene una estructura más alta, con un esquema de baja diferida entre 2027 y 2028.
- Se anticipan reducciones para sectores industriales como el automotriz, la maquinaria agrícola y la petroquímica.
Dirigentes como el intendente de Tres de Febrero, Diego Valenzuela, también salieron a celebrar la medida, al remarcar que la baja de retenciones se complementa con un proceso de ordenamiento del Estado que, según su mirada, “permite crecer al sector privado”.
Cuestionamientos desde sectores vinculados al campo
Del otro lado del mostrador, voces ligadas al agro salieron a marcar diferencias con el anuncio. La ex vicegobernadora de Santa Fe, Gisela Scaglia, fue una de las más críticas. A través de sus redes pidió dejar de “jugar con el campo” y reclamó reglas de juego claras y duraderas, antes que anuncios graduales o condicionados al calendario electoral.
Scaglia recordó que Milei había prometido durante la campaña presidencial avanzar hacia la eliminación de las retenciones y señaló que el recorte de apenas dos puntos para trigo y cebada es insuficiente frente a los costos que enfrenta el productor. Además, cuestionó que la soja, principal complejo exportador del país, quede atada a una promesa diferida para dentro de varios años.
“Desde el campo seguiremos insistiendo con retenciones cero”, enfatizó Scaglia, al presentar un proyecto de ley que propone una reducción gradual y le quita al Poder Ejecutivo la facultad de modificar las alícuotas de manera discrecional.
La discusión por las retenciones vuelve así a ocupar un lugar central en la agenda económica y política. Mientras el Gobierno sostiene que la baja actual es el paso posible en un contexto de ajuste fiscal, sectores del agro exigen ir más rápido y más lejos. En los próximos meses se verá si el impacto sobre la producción y las exportaciones logra aplacar las críticas o, por el contrario, profundiza el reclamo por un esquema de retenciones cero.

