Una retrospectiva que condensa cuatro décadas de búsqueda

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La artista argentina Paula Rivero inaugura en Buenos Aires la muestra El Vórtice de la Materia. Geometría secreta de lo vivo, una exposición individual que reúne 53 obras y ofrece un recorrido por casi cuarenta años de exploración estética. La propuesta se presenta en PS Gallery, espacio dedicado al arte contemporáneo argentino, y puede visitarse de lunes a viernes, de 9 a 17.
La exhibición, abierta al público de 18 a 20.30 el día de la inauguración, despliega pinturas, collages, dibujos, esculturas e instalaciones que dan cuenta de un lenguaje visual en permanente transformación. En el universo de Rivero, la materia deja de ser un simple soporte para convertirse en un organismo vivo, sensible y dinámico, que se pliega, se tensa y se reconfigura ante la mirada del espectador.
El concepto de “vórtice” funciona como eje articulador de la muestra: allí donde lo estructural empieza a tornarse orgánico, surge un punto de tensión desde el cual la forma geométrica parece desbordarse hacia lo intuitivo y simbólico. Esa frontera difusa entre orden y caos, entre racionalidad y pulsión interna, atraviesa todo el montaje y propone al público una experiencia inmersiva.
Series, procesos y una geometría en mutación
Las obras seleccionadas integran distintas series que Rivero desarrolló a lo largo de su trayectoria, entre ellas Génesis, Escrituras, Alquimia, Corsets y Armaduras, Origami y Disrupciones. En cada conjunto aparecen capas, pliegues, transparencias, escrituras y relieves que construyen un vocabulario propio, atravesado por la mutación constante de formas y materiales.
En estas piezas, la geometría se presenta como estructura pero también como huella emocional: líneas, tramas y módulos se superponen con veladuras, costuras y marcas manuales que remiten tanto al rigor constructivo como a una dimensión poética y sensorial. Así, la artista tensiona la tradición abstracta con referencias al cuerpo, la memoria y el inconsciente.
- Uso de materiales diversos y técnicas mixtas que expanden la noción de soporte.
- Diálogo entre lo geométrico y lo orgánico, con énfasis en la transformación de la forma.
- Presencia de escrituras, símbolos y relieves que sugieren capas de sentido ocultas.
Memoria, percepción y resonancias junguianas
Rivero define cada obra como un “entramado de tensión entre geometría, emoción, energía y memoria”, una síntesis que se vuelve visible en el modo en que las superficies parecen vibrar, abrirse y superponerse. La exposición también se nutre de conceptos vinculados a la percepción, los arquetipos y el pensamiento de Carl Jung, en particular la idea de imágenes primordiales que emergen desde el inconsciente colectivo.
Nacida en Buenos Aires, la artista vivió su infancia en Italia, México, Perú y Uruguay, experiencias que dejaron huella en su mirada y en una producción multidisciplinaria que abarca pintura, escultura, grabado, collage, cerámica y arte digital. Esa diversidad geográfica y cultural se traduce en una obra que combina rigor formal con una fuerte carga sensorial, y que invita al espectador a internarse en un vórtice donde la materia, lejos de ser estática, se revela como un campo de energía en permanente movimiento.
“Cada obra aparece como un entramado de tensión entre geometría, emoción, energía y memoria”, resume Paula Rivero sobre una exposición que indaga en la transformación constante de la forma.
Con El Vórtice de la Materia, PS Gallery refuerza su perfil como espacio de referencia para el arte contemporáneo argentino, ofreciendo una mirada panorámica sobre una creadora que, a lo largo de cuatro décadas, supo construir un universo propio donde la geometría se vuelve cuerpo, relato y materia viva.

