Suspendidos desde hace ya ocho meses, las líneas de trenes de pasajeros que conectan la estación de trenes de nuestra ciudad con Córdoba y con San Miguel de Tucumán no volverán a estar operativas en el corto plazo. Así se desprende de un informe que el Gobierno nacional envió al Congreso. Advierten que es necesario recambiar unos 50 mil durmientes, como parte de mejoras en infraestructura que demandarían entre 10 y 12 meses de ejecución.

De la redacción de EL NORTE
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La de San Nicolás es –en rigor, era hasta hace unos 8 meses– una de las estaciones intermedias en los servicios de trenes de pasajeros de larga distancia que unían la cabecera de Retiro (en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires) con las de Córdoba y San Miguel de Tucumán. Así fue hasta el 20 de septiembre del año pasado, cuando un descarrilamiento en suelo de Santiago del Estero motivó una suspensión de ambos servicios.
Pasaron ya 8 meses y los viajes todavía no fueron restituidos. Y la novedad oficial es que no lo serán al menos en el corto plazo. Según consignó el medio cordobés La Voz, el Poder Ejecutivo Nacional, a través de su Ministerio de Economía, brindó precisiones sobre la paralización de ambos servicios ferroviarios de larga distancia.
A través del Informe 145 presentado ante la Cámara de Diputados, la cartera económica conducida por Luis Caputo detalló las fallas de infraestructura que motivaron esta interrupción. Y repasó las acciones necesarias para que ambos servicios vuelvan a rodar.
Allí, las autoridades confirmaron el estado de las reparaciones y adelantaron que la rehabilitación total del corredor demandará entre diez y doce meses. La medida preventiva de suspender el servicio se originó tras el descarrilamiento ocurrido el 20 de septiembre de 2025 en la provincia de Santiago del Estero. El incidente afectó a la formación de pasajeros N° 266 operada por Trenes Argentinos, resultando en la salida de las vías de cinco coches.
Tras una investigación preliminar, se descartaron errores operativos y el análisis se enfocó exclusivamente en el estado de la infraestructura.
La concesionaria Nuevo Central Argentino S.A. (NCA) reportó que el evento se debió al hundimiento del riel originado en fallas estructurales. Los durmientes presentaban un deterioro interno con hongos y signos de pudrición en su cara inferior, en contacto directo con la piedra balasto.
Esta condición, calificada por las autoridades como un “vicio oculto”, impedía su detección a simple vista durante los controles habituales.
50 mil durmientes
Como resultado del relevamiento posterior, se identificaron aproximadamente 50.000 durmientes en mal estado en los ramales hacia Córdoba y Tucumán.
El plan de reactivación por etapas
Para restablecer la conectividad, se aprobó un plan de acción que contempla el reemplazo de la totalidad de los durmientes afectados en la traza.
En función de criterios estrictamente operativos, el Gobierno Nacional decidió priorizar la intervención técnica en el Ramal Rosario – Córdoba.
Los trabajos comenzarán por el tramo Villa María – Córdoba, estableciendo un plazo estimado de ejecución de cuatro meses para este sector.
Posteriormente, las cuadrillas continuarán con el tramo Villa María – Rosario y avanzarán progresivamente con el resto de la traza hasta Tucumán.

