La vicepresidenta Victoria Villarruel participó de una misa en memoria de su padre en la Catedral rosarina y, al finalizar la ceremonia, realizó declaraciones sobre la coyuntura política nacional. Allí sostuvo que espera la declaración jurada del vocero presidencial Manuel Adorni, marcó distancia del Gobierno y evitó referirse a escenarios electorales futuros.

La vicepresidenta Victoria Villarruel visitó este martes la ciudad de Rosario, en la provincia de Santa Fe, para participar de una misa especial al cumplirse cinco años del fallecimiento de su padre, Eduardo Villarruel. Aunque la actividad tuvo un carácter familiar y religioso, su presencia derivó también en definiciones políticas sobre el oficialismo y sobre la situación del vocero presidencial Manuel Adorni.
La ceremonia se realizó en la Catedral rosarina, donde la titular del Senado fue recibida por el párroco Osvaldo Macerola. Eduardo Villarruel, militar que combatió en la guerra de Malvinas, falleció como consecuencia de complicaciones derivadas del Covid-19.
Pese al discreto operativo de seguridad desplegado en la zona —sin interrupciones en el tránsito vehicular—, la llegada de la vicepresidenta despertó expectativa y reunió a medios locales que aguardaron su salida del templo.
La definición sobre Adorni y las internas oficiales
Al término de la ceremonia religiosa, Villarruel dialogó con la prensa y fue consultada por las tensiones dentro del oficialismo y por la situación de Manuel Adorni. Lejos de evitar el tema, dejó una de las frases más resonantes de su paso por Rosario al sostener: “Estamos todos esperando la declaración jurada de Adorni”.

Con esa afirmación, la vicepresidenta se sumó al planteo realizado previamente por la jefa del bloque de La Libertad Avanza, Patricia Bullrich. La referencia volvió a colocar atención sobre la situación del vocero presidencial y sobre el reclamo público vinculado a la presentación de su declaración patrimonial.
Villarruel también buscó tomar distancia del funcionamiento cotidiano del Poder Ejecutivo al ser consultada sobre el rumbo político del Gobierno y las diferencias internas dentro del espacio oficialista. “No participo del Gobierno”, respondió, al sugerir que las explicaciones sobre la gestión deben ser requeridas directamente al presidente Javier Milei.
Distancia política y vínculo con Rosario
Durante el intercambio con los periodistas, la vicepresidenta dejó además una consideración sobre las formas del debate público y sostuvo que “la convivencia en sociedad debe ser con respeto”. La frase apareció en medio de preguntas relacionadas con la dinámica interna del oficialismo y los cruces que atraviesan al espacio gobernante.
Villarruel evitó pronunciarse sobre escenarios electorales de largo plazo o sobre una eventual candidatura en 2027. Antes de retirarse, optó por volver sobre el motivo original de su visita y recordó los vínculos personales que mantiene con la provincia de Santa Fe.
En ese marco, definió a Rosario como su “segunda casa”, cerrando una jornada que combinó un homenaje familiar con declaraciones políticas que rápidamente encontraron repercusión en el escenario nacional.

