El inicio de un juicio clave por el triple lesbicidio en Barracas

NewsITe
Este lunes comenzará en la Ciudad de Buenos Aires el juicio oral por la masacre de Barracas, el ataque incendiario que terminó con la vida de tres mujeres e intentó asesinar a una cuarta, en un hecho marcado por el odio hacia su orientación sexual. El proceso se desarrollará ante el Tribunal Oral Federal N°5, que deberá determinar la responsabilidad penal de Justo Fernando Barrientos, único imputado por el hecho.
Según informaron fuentes judiciales, las audiencias comenzarán a las 9.30 y se prevé la declaración de alrededor de 20 testigos, entre vecinos, efectivos policiales y peritos. La causa es seguida con atención por organizaciones de derechos humanos y colectivos de diversidad sexual, que consideran el caso como un antecedente clave en el reconocimiento de los crímenes de odio por orientación sexual e identidad de género.
La única sobreviviente del ataque, Sofía Castro Riglos, no se presentará a declarar en esta etapa del proceso por recomendación de su equipo médico. Allegados a la investigación señalaron que, si bien su deseo sería poder testificar en la sala, la exposición podría agravar las secuelas traumáticas que padece desde la noche del ataque.
Los hechos investigados y la acusación
Barrientos se encuentra detenido en el penal de Ezeiza y está acusado de haber arrojado una bomba molotov el 6 de mayo de 2024 en la habitación de una pensión ubicada en la calle Olavarría al 1600, en el barrio porteño de Barracas. Allí vivían Pamela Cobbas, Andrea Amarante, Roxana Figueroa y Sofía Castro Riglos, quienes compartían el cuarto que quedó envuelto en llamas.
La querella solicitó que el acusado sea juzgado por cuádruple homicidio doblemente agravado por mediar violencia de género (femicidio) y odio a la orientación sexual (lesbicidio), en grado de tentativa en el caso de Sofía. De ser hallado culpable con estos agravantes, la pena en expectativa es de prisión perpetua. El Ministerio Público Fiscal, por su parte, impulsa también los agravantes de prejuicio hacia las víctimas, alevosía y peligro común, por el uso de un artefacto incendiario en un inmueble habitado.
“Hay elementos de prueba suficientes que demuestran que para el acusado fue determinante la orientación sexual de las víctimas para perpetrar el ataque”, indicaron fuentes vinculadas a la investigación.
En paralelo, aún restan realizarse peritajes complementarios en la escena del crimen y análisis sobre los hisopados obtenidos en las autopsias, que serán incorporados al debate oral.
Las víctimas del ataque y el impacto en la comunidad
El incendio dejó un saldo devastador. Pamela Cobbas murió el 7 de mayo de 2024, un día después del ataque, en el Instituto del Quemado. Roxana Figueroa falleció dos días más tarde, con el 90 por ciento de su cuerpo afectado por las quemaduras, en el mismo centro de salud. Andrea Amarante, de 42 años y oriunda de un barrio periférico de la ciudad de Neuquén, agonizó durante cinco días en el Hospital Penna antes de perder la vida.
- Sofía Castro Riglos, de 49 años, fue la única sobreviviente. Estuvo internada cerca de un mes en el Instituto del Quemado y aún transita un largo proceso de recuperación física y emocional.
- Organizaciones feministas y de diversidad sexual reclaman que el hecho sea reconocido judicialmente como lesbicidio y crimen de odio.
El caso se convirtió en un símbolo del reclamo por justicia ante los crímenes motivados por la orientación sexual de las víctimas. Distintos colectivos prevén acompañar las audiencias y exigir políticas públicas más contundentes para prevenir y sancionar la violencia contra las disidencias sexuales.
El desarrollo del juicio en el Tribunal Oral Federal N°5 marcará un precedente no sólo para el sistema judicial argentino, sino también para el reconocimiento de los derechos y la protección efectiva de lesbianas, gays, bisexuales y otras identidades en todo el país.

