El Gobierno cubano redujo frecuencias de colectivos y trenes mientras la Organización Mundial de la Salud informó demoras en más de 100.000 cirugías.

Cuba anunció nuevas restricciones en los servicios de transporte de pasajeros y cargas debido a la profundización de la crisis de combustibles que atraviesa el país. En paralelo, la Organización Mundial de la Salud alertó por el impacto sanitario de la emergencia energética y confirmó retrasos en más de 100.000 cirugías.
Las medidas fueron comunicadas por el ministro de Transporte cubano, Eduardo Rodríguez Dávila, quien explicó que las disposiciones buscan priorizar servicios considerados esenciales para la población y la economía.
Según indicó, el Gobierno dará prioridad al traslado de combustibles, alimentos, medicamentos, materias primas y exportaciones, además de sectores como Salud Pública y Educación.
Menos colectivos y trenes en toda la isla
En medio del faltante de combustibles, las rutas de ómnibus entre La Habana y las capitales provinciales pasarán a tener solo tres frecuencias semanales.
Además, los trayectos hacia las ciudades orientales de Manzanillo y Baracoa funcionarán apenas una vez por semana.
En el caso de los trenes nacionales, las autoridades mantendrán la programación actual hasta mediados de junio. Luego, las formaciones partirán cada dos semanas hacia Santiago de Cuba, Guantánamo, Holguín y Granma.
Rodríguez Dávila sostuvo además que todas las capacidades de trenes, autobuses y ferrys quedarán bajo administración de autoridades locales, que deberán priorizar viajes considerados de “extrema necesidad”.
La OMS alertó por el impacto sanitario
Mientras se profundiza la crisis energética, la OMS informó que el sistema de salud cubano ya sufrió importantes consecuencias operativas.
El director de Gestión Humanitaria y de Desastres del Programa de Emergencias Sanitarias de la OMS, Altaf Musani, afirmó que la falta de combustible provocó la postergación de más de 100.000 intervenciones quirúrgicas.
“Al menos 100.000 pacientes han sufrido retrasos en sus intervenciones quirúrgicas, y de esos 100.000, más de 11.000 son niños”, señaló.
El funcionario advirtió además sobre el aumento del riesgo de enfermedades como dengue, malaria y chikungunya debido a las dificultades operativas del sistema sanitario.
“El combustible tiene un impacto directo en el riesgo para la salud pública”, sostuvo Musani durante una conferencia de prensa vinculada a la situación cubana.
La ONU alertó por una emergencia prolongada
Desde la Oficina de Coordinación de Asuntos Humanitarios de la ONU también advirtieron por el agravamiento de la situación.
La directora de Respuesta a las Crisis del organismo, Edem Wosornu, indicó que el plan internacional de asistencia destinado a Cuba recibió menos del 30% de los fondos necesarios.
“Lo que en un principio se consideraba una necesidad a corto plazo se ha convertido en una emergencia prolongada y multifacética que socava los servicios esenciales en Cuba”, afirmó.
El contexto político y energético
La crisis energética cubana se agravó tras la interrupción del suministro venezolano y en medio del endurecimiento de sanciones impulsadas por Estados Unidos.
Desde enero, Washington exige reformas económicas y políticas profundas al Gobierno cubano, mientras La Habana rechaza esas condiciones.
En las últimas horas, además, trascendió una reunión en La Habana entre el director de la CIA, John Ratcliffe, y funcionarios del régimen cubano.
Las imágenes difundidas por la propia agencia permitieron identificar al general de brigada Ramón Romero Curbelo, jefe de la Dirección de Inteligencia del Ministerio del Interior cubano.

